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Paletta, tras la polémica en el clásico: “Es una jugada gris, para la mitad es penal y para la otra no”
Héctor Paletta, el árbitro que estuvo a cargo del VAR el último fin de semana en el clásico entre River y Boca, rompió el silencio y explicó por qué no llamó a Darío Herrera para que revisara la última jugada del partido en la que todo River reclamó penal.
“La filosofía mía es siempre tratar de respaldar la decisión de campo, de cancha, que son los que están transpirando la camiseta. Hubo un equipo arbitral en cancha que valoró que hubo un contacto y ese contacto no era suficiente, no tenía suficiente fuerza para derribar al defensor y yo con las imágenes coincidía; no tengo una evidencia de un error claro y obvio del árbitro, esa es la realidad”, dijo en declaraciones a C5N.
Al ser consultado por la polémica que se originó a partir de esa jugada, el referí insistió: “Sigo sosteniendo, hay una imagen que parece más, pero es muy poco eso para corregir una evidencia de campo en donde yo coincido en que el brazo de referencia que pone Blanco sobre la espalda de Martínez Quarta, que mide 1,80 y pesa 80 kilos y se está desplazando hacia atrás, no lo derriba de esa manera y apenas siente el contacto exagera la caída”.
“Yo evalúo todo, Martínez Quarta se tira en el piso como si le hubiesen pegado una piña en la espalda, y la verdad que era toda evidencia como para respaldar la decisión fuerte de campo. Es una decisión fuerte porque es una jugada gris: para la mitad de la biblioteca puede ser penal y para la otra mitad no”, continuó.
Para entender la polémica, hay que retrotraerse al minuto 49 del segundo tiempo del partido que jugaron el domingo River y Boca en el Monumental, cuando el defensor local Martínez Quarta cae en el área del Xeneize, que en ese momento defendía la victoria parcial que luego terminó consumando. En las imágenes se ve un empujón del defensor de Boca Lautaro Blanco que para los hinchas millonarios no deja lugar a dudas: es un claro penal.
Sin embargo, hay analistas como Juan Pablo Varsky -comentarista de una de las transmisiones oficiales del partido- que consideran que el empujón no tiene la fuerza necesaria como para derribar al rival y por ese motivo la terna arbitral actuó correctamente al no sancionar la falta.