TRIUNFO EN CONCEPCIÓN
Zuliani se vistió de héroe: San Martín bajó a Quilmes y estira su racha ganadora
San Martín ratificó este sábado que su recuperación es una realidad. En un estadio de Concepción que vibró con cada pelota dividida, el conjunto local derrotó a Quilmes por 1 a 0, logrando así su segundo triunfo consecutivo y acomodándose en los puestos de arriba de la tabla.
El quiebre del partido llegó temprano. A los 24 minutos de la primera etapa, tras una fluida jugada colectiva, Hernán Zuliani apareció en posición de ataque para definir con precisión y marcar el único tanto de la tarde. Ese grito sagrado fue suficiente para que el Verdinegro manejara los tiempos de un encuentro que se presentó sumamente físico y con mucha pierna fuerte.
Resistencia y cambios estratégicos
En el complemento, el trámite ganó en tensión. Quilmes intentó reaccionar moviendo el banco con los ingresos de Bindella, Postigo y Mauro Fernández desde el arranque de la segunda mitad, pero no logró penetrar el muro defensivo sanjuanino.
Por su parte, el entrenador local, Schiaparelli, apeló a la rotación para sostener la intensidad: ingresaron Facundo Nadalín, Carlo Lattanzio y Lautaro Agüero para refrescar las líneas. Sobre el final, las variantes de Mauro Osores y Leonardo Monje (quien reemplazó al capitán Nicolás Pelaitay) terminaron de cerrar el cerrojo en el mediocampo.
A pesar de los intentos del "Cervecero" y de algunas amonestaciones, como la de Emanuel Aguilera a los 23' del segundo tiempo, San Martín no pasó sobresaltos mayores y esperó con orden el pitazo final de Maximiliano Macheroni.
Un presente que ilusiona
Este resultado tiene un valor especial por el contexto. San Martín venía de ganarle a Midland por la mínima y hoy volvió a mostrar el mismo temple frente a un rival directo que llegaba con pretensiones de punta. Además, el historial reciente sigue sonriendo al equipo de San Juan, que ya había derrotado a los del sur bonaerense en su último enfrentamiento en 2024.
Con la solidez de Zuliani en las dos áreas y un equipo que empieza a salir de memoria, el Verdinegro se permite soñar con pelear el ascenso, transformando el Gigante de Pocito en una fortaleza inexpugnable.