conflicto económico
San Martín fue a la Justicia para reclamar una deuda millonaria a Independiente y Argentinos
En medio de la euforia por la victoria ante Quilmes en el Hilario Sánchez, el presidente de San Martín, Jorge Miadosqui, dio detalles de la delicada situación financiera que atraviesa la representación sanjuanina debido a incumplimientos de otros clubes de la Primera División. La institución decidió avanzar por la vía legal contra Independiente de Avellaneda y Argentinos Juniors por deudas que están golpeando de lleno la economía del club.
“El club tiene problemas bastante graves, tanto en el manejo de inferiores como en lo económico y financiero. Pensábamos que íbamos a cobrar deudas que tienen con nosotros y no pasó. Eso nos pone en una situación difícil”, sentenció Miadosqui en rueda de prensa, dejando claro que el escenario actual es crítico.
Los motivos del conflicto: El caso Matías Giménez
El eje principal de la disputa con Independiente radica en la transferencia de Matías Giménez. Según la dirigencia verdinegra, la operación total alcanzó los 2.200.000 dólares, cifra que incluye valores de otros futbolistas. Sin embargo, el club de Avellaneda reconoce un monto muy inferior, lo que genera una diferencia sustancial en los porcentajes que le corresponden cobrar a San Juan.
Por otro lado, el frente contra Argentinos Juniors involucra una triangulación con Talleres de Córdoba, donde San Martín posee un 40% de una operación. Miadosqui explicó que, como Talleres aún no ha percibido su parte, el Verdinegro tampoco puede cobrar: “Si ellos no cobran, nosotros tampoco. Esa es la realidad”.
Un golpe al presupuesto mensual
San Martín maneja actualmente un presupuesto operativo de unos 350 millones de pesos mensuales. La dirigencia había planificado la temporada contando con estos ingresos que, al no llegar, provocaron un desequilibrio en las arcas del verdinetro.
Ante la falta de respuestas, el club ya notificó de las demandas judiciales a la AFA y a los clubes involucrados, y no descartan elevar el reclamo al TAS (Tribunal de Arbitraje Deportivo). “No sabemos cuándo vamos a cobrar, pero vamos a hacer todo lo posible para que eso ocurra”, afirmó el dirigente, aclarando que el conflicto es institucional y nada tienen que ver los jugadores.