REVELACIÓN
Cambios en la parrilla y la pileta, mármol travertino, muebles a medida y hasta una cascada: todos los detalles de las obras en la casa de Adorni en el country
Ante el fiscal federal Gerardo Pollicita, Tabar entregó planillas con todo lo que se compró para refaccionar la vivienda emplazada en el Lote 380 del barrio privado ubicado en Exaltación de la Cruz, facturas de los materiales comprados y un detalle de todos los trabajos realizados.
Respecto del vínculo inicial con Manuel Adorni, Tabar señaló que "antes de ser contratado para el lote 380 había tenido una aproximación indirecta por intermedio de Graciela Parada, a quien identificó como una persona vinculada a operaciones inmobiliarias dentro del country". Según declaró, Parada le transmitió que un interesado —que luego supo que se trataba del Jefe de Gabinete— "quería comprar una casa que Tabar tenía junto con su socio en el lote 25".
La compra y el presupuesto inicial
La primera negociación no fue exitosa. La oferta habría consistido en un anticipo de aproximadamente 30.000 o 40.000 dólares y el resto en cuotas, sobre un valor total estimado de entre 180.000 y 200.000 dólares, pero Tabar le dijo al fiscal Pollicita que rechazaron la propuesta.
Meses después, en agosto de 2024, Manuel Adorni lo contactó directamente por WhatsApp, según relató Tabar. En ese intercambio de mensajes, le dijo que estaba por adquirir una casa en el lote 380 del country Indio Cuá.
En ese momento -contó el responsable de la obra- le señaló que quería que su empresa conocieran la propiedad para evaluar posibles refacciones. La reunión se realizó con Adorni y Bettina Angeletti.
En ese momento la casa todavía no habría sido adquirida formalmente por el matrimonio, sino que estaban evaluando la operación. A criterio de Tabar, la vivienda se encontraba en buen estado estructural, pero "no respondía al gusto de los futuros compradores".
Ante Pollicita y para dar sustento a su análisis inicial sobre la casa del lote 380, aportó fotografías del estado inicial de la casa y señaló que algunas imágenes provenían de la publicación inmobiliaria.
Tabar explicó que la casa tenía aproximadamente 400 m² construidos y que no se agregaron metros nuevos, sino que se "trabajó sobre lo ya existente". Por ese motivo, sostuvo que "no se tramitó expediente municipal ni se presentaron nuevos planos, ya que se trató de una remodelación sin ampliación de superficie".
El documento que no se firmó y los primeros valores
La contratación se habría acordado el 14 de septiembre de 2024, fecha que Tabar recordó por coincidir con una fiesta de su pueblo. "Hubo intención de firmar un presupuesto", pero finalmente no se habría hecho.
El presupuesto inicial ascendía a 128.150 dólares, pero luego se descontaron algunos trabajos que inicialmente estaban previstos, especialmente la carpintería de PVC y un grupo electrógeno a gas.
Con esas exclusiones, dijo Tabar, "el presupuesto de base quedó en aproximadamente 85.050 dólares". A ello se agregó la remodelación de la pileta por unos 9.000 dólares, por lo que el presupuesto inicial aceptado habría rondado los 94.000 dólares.
¿Qué trabajos pidió Adorni?
Los trabajos inicialmente pactados comprendían, entre otros, la remodelación de la entrada y pérgola/garage, la construcción o modificación de la galería, pintura interior, enduido y reparación de paredes, cambio de pisos por porcelanato, revestimiento exterior tipo tarquini o similar, cambio de puerta de entrada, revestimiento y mejoras en escalera, reforma de parrilla, remodelación de la pileta
El detalle de los trabajos es más amplio: se incluyó la cocina —especialmente mesadas, isla y desayunador—, ajustes de iluminación, una cascada y otras mejoras generales.
"También se modificó la pileta, que fue rellenada o reformulada para hacerla menos profunda, con revestimiento de piedra en el interior y mármol travertino en el exterior", se detalló en sede judicial.
El alquiler simultáneo
La obra habría comenzado en octubre de 2024, "luego de algunos inconvenientes vinculados con la posesión del inmueble", dijo el contratista y explicó que todo demandó unos diez meses.
Adorni y su esposa "se habrían mudado a la casa en julio de 2025". Durante ese período, contó Tabar, el matrimonio "habría concurrido con cierta frecuencia al barrio, ya que alquilaba otra vivienda dentro del country, posiblemente en el lote 1 o 2, perteneciente a una vecina".
Entre los detalles brindados a la fiscalía, el contratista afirmó que el primer pago fue de 35.000 dólares y que se hizo en efectivo, "entregado personalmente por Manuel Adorni en la casa".
Tabar sostuvo que todos los pagos posteriores también fueron realizados en efectivo y en dólares, "generalmente entregados por Manuel Adorni, sin recibos, facturas ni comprobantes".
El presupuesto se incrementó a 245.000 dólares
Según la declaración, con el avance de la obra comenzaron a incorporarse numerosos trabajos adicionales. En ese momento Tabar explicó que esos extras se fueron “mezclando” con el presupuesto original, "porque Adorni me pedía que coordinara con carpinteros, proveedores y otros rubros".
En esa dinámica, el constructor habría actuado como una suerte de administrador o intermediario: pedía presupuestos, los transmitía a Adorni, recibía dinero en efectivo y luego pagaba a los distintos proveedores o contratistas.
Entre los trabajos adicionales mencionó especialmente la carpintería. Indicó que se hicieron numerosos muebles a medida: racks de TV, muebles de baños, mesas de luz, mobiliario general, muebles de living, comedor y otros elementos.
¿En qué momento los números se incrementaron? El contratista señaló tres pedidos de carpintería: uno del 14 de diciembre por 8.000 dólares, otro del 20 de diciembre por 6.400 y otro del 3 de abril de 2025 por 19.000.
También mencionó otros extras, como microcemento, canillas, bomba de calor para la pileta, barandas, zinguería, electricidad, bachas, aires acondicionados, parquización, aberturas, luminarias, parrilla, frentes de parrilla y otros rubros.
Fue allí que Tabar estimó que el costo total de la obra, incluyendo el presupuesto original, los adicionales, los trabajos de carpintería, materiales y subcontrataciones, ascendió finalmente a unos 245.000 dólares.
En ese momento de la testimonial, aclaró que ese importe incluía todo lo que él coordinó respecto de la casa.
Pero también señaló que al finalizar la obra quedaban pendientes aproximadamente 20.000 dólares, que le habrían sido abonados cuando terminó el trabajo.
Absolutamente todos los pagos, según refirió el testigo, fueron pagados en "efectivo, en dólares y sin emisión de recibos". Ni él ni los proveedores habrían emitido facturas a nombre de Manuel Adorni o Betina Angeletti.
En su defensa y sobre esta metodología, Tabar dijo que en el rubro de la construcción “la mayor parte” de los trabajos se realiza sin factura, y que tampoco extendió recibos por las entregas de dinero.
Al momento de ponderar los trabajos emprendidos en la casa del Jefe de Gabinete, el encargado de la obra admitió que fue una "remodelación de alto valor económico, financiada íntegramente en efectivo y sin respaldo documental formal"
Después de detallar a todos los proveedores que participaron en la obra, Tabar añadió ante el fiscal que poseía una lista con nombres, teléfonos y DNI de las personas involucradas en los trabajos.
También declaró que conservaba fotografías, videos, renders, presupuestos, remitos, comprobantes de compras, póliza de seguro y carpetas digitales vinculadas con la obra.