ALINEAMIENTO
El Gobierno buscó reforzar su alianza con Estados Unidos en medio de la polémica por la base China en Neuquén
Santiago Caputo llegó a Washington con una misión política clara encomendada por Javier Milei: profundizar el vínculo estratégico entre Argentina y Estados Unidos en un escenario internacional marcado por la disputa geopolítica con China, la pelea por los minerales críticos y la tensión creciente en Medio Oriente.
Invitado por sectores vinculados a la administración de Donald Trump, el asesor presidencial mantuvo reuniones con funcionarios y referentes republicanos para transmitir la intención del Gobierno argentino de fortalecer el alineamiento político y económico con Washington.
Durante su agenda en Estados Unidos, Caputo se reunió con Brian Mast y con Michel Jensen. En esos encuentros, uno de los temas centrales fue la preocupación estadounidense por el avance de China en Argentina y en distintos países de América Latina.
Según trascendió, el asesor presidencial ratificó que Milei respalda las iniciativas impulsadas por Trump para limitar la expansión de Beijing en la región. En ese marco, detalló algunas de las decisiones tomadas por el Gobierno argentino para frenar proyectos vinculados al gigante asiático.
Entre ellas mencionó las medidas adoptadas para impedir la construcción de un puerto de aguas profundas en la Patagonia, limitar inversiones chinas en minerales críticos y uranio, y revisar proyectos relacionados con tecnología y comunicaciones.
Otro de los puntos sensibles abordados durante las reuniones fue la estación espacial china instalada en Neuquén. La Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos sostiene desde hace años que la base podría ser utilizada con fines de espionaje estratégico contra intereses estadounidenses.
Caputo explicó ante los funcionarios norteamericanos que existe un acuerdo bilateral vigente entre Argentina y China, y advirtió que una eventual ruptura unilateral podría generar consecuencias diplomáticas y económicas para el país.
Además, en las reuniones mantenidas en la Casa Blanca, el asesor presidencial destacó las reformas impulsadas por Milei para atraer inversiones estadounidenses y facilitar el desembarco de empresas norteamericanas en sectores estratégicos de la economía argentina.
Estas conversaciones se dieron en paralelo a una orden ejecutiva promovida por Trump, que contempla un esquema de financiamiento combinado entre capital privado y el aporte del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos. La iniciativa prevé casi 1.700 millones de dólares de inversión privada y un préstamo adicional de 10.000 millones de dólares destinado a proyectos considerados estratégicos para la región.