2026-05-22

PASIÓN

“Belgrano es mi vida”: la historia del hincha sanjuanino que palpita la final entre el 'Pirata' y River

La final del Torneo Apertura entre el Millonario y el equipo cordobés revive inevitablemente el recuerdo del 2011. En San Juan, Maximiliano Barrios, un fanático de 44 años, vive la previa con nervios, ilusión y una pasión que atraviesa generaciones.

La final de este domingo entre River y Belgrano no será un partido más. El duelo que se disputará desde las 15.30 en el estadio Mario Alberto Kempes trae consigo recuerdos imborrables para el pueblo pirata, que vuelve a ilusionarse con hacer historia ante el mismo rival al que mandó al descenso en 2011.

Pero lejos de Córdoba, en San Juan también se vive con intensidad. Maximiliano Barrios, un hincha de Belgrano que reside en Rawson, palpita la definición como si estuviera en Alberdi. Tiene 44 años y asegura que su amor por el Pirata nació prácticamente desde la cuna.

“El ser hincha de Belgrano viene de mi familia, de parte de mi mamá. Mi bisabuelo era hincha de Belgrano, mi abuelo, mis tíos. Desde chiquito me llevaban a la cancha. Yo ya nací pirata”, contó a 0264 Noticias.

Los recuerdos de infancia todavía los tiene intactos. “Mi abuelo tenía un camión y cargaba a toda la familia, vecinos y amigos para ir a ver los partidos. Íbamos todos juntos a la cancha. Son recuerdos que no se olvidan más”, relató. Aunque hoy vive en San Juan, la pasión nunca se apagó.

En la provincia existe una filial de Belgrano y Maximiliano se sumó hace varios años. Según contó, todo comenzó de casualidad en una estación de servicio. “Fui a ver un partido y encontré a tres locos con camiseta de Belgrano. Empezamos a hablar y de a poco armamos un grupo de WhatsApp. Nos sorprendió la cantidad de hinchas de Belgrano que hay en San Juan. Hoy creo que somos más de 50”, explicó.

Desde entonces, los encuentros para ver partidos, los asados y las caravanas se volvieron parte de la rutina pirata en suelo sanjuanino. Maximiliano asegura que cada vez que pueden viajan para acompañar al equipo. “He recorrido muchas provincias por Belgrano. Mendoza, San Luis, Córdoba, Buenos Aires. Cada vez que aparece la oportunidad, viajamos”, afirmó.

Pero si hay un recuerdo que todavía le eriza la piel es el histórico cruce de 2011 frente a River. “Eso fue una locura. Fueron días enteros de festejo. Nosotros ya habíamos avisado en el trabajo que si Belgrano le ganaba a River no iba nadie a trabajar. Y el jefe, que también era de Belgrano, dijo que tampoco iba a ir”, recordó entre risas.

La previa de esta nueva final se vive con ansiedad. “No pasan más las horas. Esta semana se hizo eterna. Sabemos que River tiene jugadores que valen muchísimo, pero la ilusión nadie nos la quita”, expresó.

Como muchos hinchas celestes, también encuentra señales y coincidencias alrededor del partido. Para él, no es casualidad que la final se juegue en Córdoba y tan cerca de la fecha del cumpleaños de Rodrigo Bueno, histórico fanático de Belgrano. “Sabemos que eso no es casualidad. Rodrigo representa mucho para el hincha de Belgrano”, sostuvo.

A pesar de la expectativa, todavía no sabe si podrá viajar al Kempes. “Estamos viendo si conseguimos entradas. Mi hermano vive en Córdoba y tampoco pudo comprar. Si no, tocará verlo por televisión”, comentó.

Eso sí, tiene claro cómo seguirá el partido. “No soy muy cabulero, pero me gusta verlo tranquilo en mi casa con mi familia. Después, si ganamos, salimos todos a festejar”, dijo.

Porque para Maximiliano, Belgrano es mucho más que fútbol. “Belgrano es mi infancia, mi familia, mis hijos, los viajes, la cancha. Cuando no juega siento que me falta algo. Es una pasión que no se puede explicar”, cerró.

En cuanto al camino hacia esta definición, River llega tras eliminar a Rosario Central, mientras que Belgrano dejó en el camino a Argentinos Juniors. Sin embargo, más allá del presente futbolístico, el partido despierta un morbo especial por el antecedente que marcó para siempre la relación entre ambos clubes: la Promoción de 2011 en la que el Pirata mandó al Millonario a la B Nacional.

A más de una década de aquella serie histórica, los dos equipos vuelven a verse las caras en una final. Y en Córdoba nadie permanece indiferente. Belgrano disputará la primera final de Primera División de AFA de su historia y lo hará justamente frente al rival con el que escribió una de las páginas más recordadas del fútbol argentino.

Los hinchas celestes no dejan pasar ningún detalle y alimentan la ilusión con coincidencias que consideran “señales”. Una de ellas tiene que ver con el famoso penal que Juan Carlos Olave le atajó a Mariano Pavone en el Monumental. Aquella tapada ocurrió a los 24 minutos y 5 segundos del segundo tiempo. Curiosamente, la final se jugará el 25 de mayo, fecha muy cercana a ese simbólico 24/5 que los fanáticos relacionan con aquel momento histórico.

También aparece inevitablemente la figura de Rodrigo Bueno, ídolo popular cordobés y reconocido hincha de Belgrano. El Potro, primo de Olave, hubiera cumplido 53 años el 24 de mayo y su presencia simbólica vuelve a estar presente en la previa. De hecho, el cantante tiene una estatua en el Gigante de Alberdi y suele ser homenajeado constantemente por el club y sus hinchas.

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