TRIBUNALES
Decía ser profesor, realizaba prácticas en la morgue del Marcial Quiroga y dictaba clases en una lomoteca: arrancó el juicio contra un sujeto acusado de estafa
Este martes comenzó el juicio oral contra Daniel Gustavo Algarilla, el hombre que, si bien posee el título de técnico eviscerador y trabajaba en la morgue del Hospital Marcial Quiroga, habría estafado a decenas de personas con el dictado de una carrera que nunca existió y les truncó el sueño de un futuro mejor.
El debate oral y público que largó esta jornada en Tribunales cuenta con el juez Mariano Carrera de máxima autoridad, y en el rol de fiscal a Guillermo Heredia, de la UFI Delitos Informáticos y Estafas. A su vez, el Ministerio Público Fiscal relato una serie de sucesos que pondrían en evidencia el accionar del supuesto profesional sanjuanino. Es que, Algarilla cuenta con 4 denuncias por defraudación por engaño, ya que ofrecía mediante una mentira una carrera universitaria. Los presuntos damnificados, algunos de los cuales no se habrían animado a denunciar, pagaron durante varios años una suma dinero como una supuesta 'cuota'.
De acuerdo a Fiscalía, el proceder era que a las estudiantes les daban como certeza la posibilidad de una carrera, matricula, respaldo y la capacitación de parte de docentes reconocidos de instituciones como la Universidad Católica de Cuyo. Pero al comenzar todo era extraño, de acuerdo a los testimonios de las denunciantes, el cursado se llevaba a cabo en una lomoteca, y las prácticas eran en la morgue del Marcial Quiroga donde el acusado trabajaba en ese momento. Incluso, las alumnas debían ingresar al nosocomio diciendo que eran parte de la Universidad Católica.
Ya dentro del hospital público, hacían uso de la institución, abriendo cadáveres sin permiso, e incluso animales, como parte de sus supuestas prácticas. En ese contexto, el fiscal Heredia mencionó que este hombre aprovechaba su estatus de empleado para tener acceso a la morgue y hacer uso indebido de las instalaciones sin permisos, ni avales correspondientes.
Mientras que, el abogado Jorge Guillen, defensor de Algarilla, señaló que considera que el juicio es innecesario e injusto ya que el hombre si es técnico desde el 2018 y que nunca actuó como profesor, sino que era disertante de los dos institutos de donde proceden las denuncias. En este punto, argumentó el letrado que las imputadas deberían ser las directoras del instituto Christine y Eleva, quienes también testificarán en este juicio en calidad de testigos.
Luego de que comenzara la ola de denuncias y reclamos, el acusado creó un nuevo centro de capacitación con su propio apellido, donde impartía certificaciones y clases, pese a no estar habilitado por el Ministerio de Educación de San Juan.
Una de las testigo de esta jornada, Elbia Bibiloni, habló cómo eran las clases: manifestó que actuaba como docente, y mencionó que cuando terminaron de cursar y al no ver lo prometido, comenzaron a averiguar y dieron cuenta que habían caído en una estafa. A su vez, expuso evidencia fotografía de redes sociales donde denotaban lo que hacían, y el uso del lugar, incluso pudo dar a conocer la distribución espacial de cada elemento en la morgue del hospital sanjuanino, la usaban como sala de clases prácticas.
El juicio continuara durante la semana, ya que los testigos son diversos. Cabe mencionar que Algarilla llegó al juicio en libertad.