HISTORIAS
Guillermo Orellana, el chico de Media Agua que llegó a Argentinos Juniors para perseguir su gran sueño
El fútbol argentino tiene una cantera que es reconocida en todo el mundo. Argentinos Juniors, conocido como el "Semillero del Mundo", fue el punto de partida de figuras como Maradona, Riquelme, Redondo, Cambiasso y Batista, entre muchos otros. Hoy, entre los que buscan escribir su propia historia en ese club aparece un nombre sanjuanino: Guillermo Orellana.
Oriundo de Media Agua, en el departamento Sarmiento, Guillermo tiene apenas 16 años y desde hace tres meses vive una experiencia que soñó desde chico. Actualmente integra la categoría 2010 de Argentinos, donde trabaja día a día con la ilusión de convertirse en futbolista profesional.
Su amor por la pelota nació en casa y recorrió distintas escuelitas de fútbol de San Juan acompañado por sus padres, quienes siempre respaldaron cada uno de sus pasos. "Mi pasión por el fútbol nació viendo a la Selección. Mis viejos me llevaron a muchas escuelitas de fútbol y siempre me apoyaron", cuenta el joven.
Sus primeros años los vivió en General Belgrano, luego pasó por Juventud Unida y también defendió los colores de Carpintería. En ese recorrido, recuerda con especial cariño a los entrenadores Ariel Poblete y Carlos Aldeco, quienes formaron parte de su crecimiento deportivo.
La oportunidad de llegar a Argentinos Juniors surgió gracias a Ernesto Malla, quien se comunicó con su familia para informarles sobre una serie de pruebas que realizaba la institución porteña. "Cuando apareció la posibilidad se sintió muy lindo porque era una oportunidad para seguir mi sueño", recuerda.
Desde entonces, su vida cambió por completo. Mudarse a Buenos Aires, alejarse de su familia y adaptarse a una estructura profesional representó un gran desafío. Sin embargo, asegura que el apoyo permanente de sus seres queridos hizo más llevadera la transición. "Para mí fue más fácil porque sigo en contacto con mis viejos y con mis amigos", explica.
Actualmente, sus días transcurren entre entrenamientos físicos y tácticos que ocupan gran parte de su rutina. "Entrenamos a la mañana y también por la tarde. Lo que más me costó al principio fue adaptarme a la intensidad de los entrenamientos", reconoce.
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En cuanto a su posición dentro del campo de juego, Guillermo se desempeña como volante por derecha, un sector donde busca explotar sus principales características. "Me gusta generar juego y participar mucho en ataque. Acá se trabaja muchísimo la parte táctica y las jugadas preparadas", señala.
Detrás de su historia también existe una fuerte tradición deportiva familiar. Su mamá, Mabel, practica vóley desde hace años, mientras que su papá está vinculado al pádel. Pero el vínculo más profundo con el fútbol llegó a través de su abuelo, Remigio Orellana, quien jugó en la Primera División de Central Córdoba de Santiago del Estero durante la década del 70.
Hoy, Guillermo intenta seguir ese legado mientras construye el suyo propio en una de las instituciones más importantes del país. Sus referentes futbolísticos son Lionel Messi, Diego Maradona y Neymar, aunque tiene claro que el camino recién comienza y que todavía queda mucho por recorrer.
"Mi sueño es jugar en Primera División en un club importante y poder vivir del fútbol", afirma. A pesar de la distancia, la provincia sigue ocupando un lugar especial en su vida. "San Juan representa una gran formación futbolística para mí y también una parte muy importante de mi vida. Es una provincia hermosa", sostiene.
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Y para los chicos que hoy entrenan en las canchas de la provincia con la misma ilusión que alguna vez tuvo él, deja un mensaje cargado de esperanza. "Que sigan esforzándose y trabajando porque uno nunca sabe cuándo puede llegar la oportunidad".
Mientras continúa su formación en el club que vio nacer a algunas de las mayores figuras del fútbol argentino, Guillermo Orellana sigue persiguiendo ese sueño que comenzó en las canchas de Media Agua y que hoy lo tiene cada vez más cerca del gran objetivo: llegar a Primera División.