TRIBUNALES
Impugnación revirtió la absolución en primera instancia de un empresario sanjuanino acusado de golpear y amenazar a su expareja
Luego del recurso presentado por el Ministerio Público Fiscal tras la absolución en primera instancia del empresario sanjuanino, Ariel Jaime, en la causa por lesiones leves agravadas por el contexto de violencia de género y amenazas simples, el Tribunal de Impugnación decidió finalmente condenarlo.
En ese sentido, igualmente, no se informó de manera oficial cuál resultó la sentencia en contra de Jaime, para quien en su primer juzgamiento, el fiscal Cristian Gerarduzzi, solicitó 2 años y 6 meses de cumplimiento condicional.
De acuerdo a lo informado por el propio Ministerio Público Fiscal, Impugnación decidió revertir lo actuado inicialmente por el juez Ricardo Moine, al considerar que "la absolución no constituía una derivación razonada de la prueba producida durante el juicio. Entre sus fundamentos sostuvo que la sentencia había privilegiado una hipótesis defensiva sin respaldo probatorio suficiente, dejando de lado el análisis conjunto del testimonio de la víctima y de las restantes evidencias objetivas reunidas durante la investigación".
EL CASO
La causa se originó a partir de una denuncia por violencia de género formulada por la mujer contra su entonces expareja, tras un episodio ocurrido en el domicilio que ambos compartían, el 25 de diciembre del año pasado. Luego del hecho intervinieron familiares, personal policial y equipos de salud, cuyas actuaciones permitieron reunir los primeros elementos probatorios incorporados posteriormente a la investigación.
En ese contexto, Flagrancia reunió declaraciones testimoniales, informes médicos, evaluaciones psicológicas y las intervenciones policiales y sanitarias desarrolladas inmediatamente después del episodio, conformando un conjunto probatorio que respaldó la acusación por lesiones leves agravadas por el vínculo y amenazas simples.
De esta manera, el Juzgado de Flagrancia absolvió al imputado al considerar que existía una duda razonable respecto de la mecánica de los hechos y que las lesiones constatadas podían corresponder a un forcejeo derivado de una conducta defensiva del acusado.
Luego, el fiscal Cristian Gerarduzzi recurrió la absolución mediante un recurso que cuestionó la valoración de la prueba y sostuvo que la sentencia había omitido analizar integralmente las evidencias producidas durante el juicio. De esta manera, se llegó a la resolución del Tribunal de Impugnación el pasado lunes, que concluyó que la absolución se sustentaba en una fundamentación arbitraria y revocó la decisión de primera instancia.