OPERATIVO
Cómo detecta Gendarmería a las "mulas" narco que transportan droga en el estómago durante viajes en colectivos de larga distancia
En los últimos cuatro meses, dos procedimientos de Gendarmería Nacional terminaron con personas detenidas por transportar cápsulas de cocaína dentro de su cuerpo mientras viajaban en colectivos de larga distancia. En ambos casos, los pasajeros tenían como destino San Juan. El más reciente ocurrió el pasado 30 de junio, cuando una investigación impulsada por la Unidad de Inteligencia Criminal "San Juan" permitió detener en Mendoza a una pareja de bolivianos ingerió 188 cápsulas de cocaína. A raíz de estos hechos, 0264 Noticias habló con la responsable de prensa de Gendarmería Nacional, Pilar Zalazar, quien explicó cómo se desarrollan los operativos y de qué manera logran detectar esta modalidad de narcotráfico.
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Aunque se cree que todos los procedimientos dependen exclusivamente del trabajo de los perros detectores de drogas, Zalazar aclaró que no siempre ocurre así. "Se realizan con perros la mayoría de las veces, pero en otras oportunidades, como en estos casos, es la intuición del personal. Están entrenados para ello", explicó. Además, señaló que quienes transportan droga suelen presentar comportamientos que despiertan sospechas durante los controles. "Generalmente presentan ciertos comportamientos, como nerviosismo ante los requerimientos", agregó.
Los operativos se realizan en distintos puntos de las rutas nacionales y no tienen ubicaciones fijas. Según explicó la vocera, Gendarmería modifica constantemente los lugares donde se llevan adelante los controles para evitar que sean previsibles. "En distintos puntos de la ruta se hacen controles aleatorios y los efectivos suben a inspeccionar los colectivos. No son fijos, eso lo determina Gendarmería. Las veces que me ha tocado presenciar siempre fueron en distintos lugares", indicó.
La sorpresa es uno de los principales aliados de los efectivos. "La efectividad de estos controles depende del factor sorpresa", sostuvo Zalazar. Sin embargo, aclaró que también existen procedimientos que responden a investigaciones previas. "En otras ocasiones, por alguna operación de inteligencia se tiene una sospecha, pero esos datos no se dan a conocer hasta que el juez que interviene en la causa lo determina", explicó.
Cuando los gendarmes sospechan que una persona podría haber ingerido cápsulas con droga, se activa un protocolo sanitario debido al riesgo que implica esta modalidad. El pasajero es trasladado a un centro de salud para realizar estudios médicos y confirmar o descartar la presencia de los envoltorios en el organismo.
"Siempre son trasladados al hospital, tanto para la revisión como para la remoción de las cápsulas del cuerpo, debido a lo peligroso que puede ser si alguna estalla", afirmó Zalazar.
Esta modalidad volvió a quedar en evidencia en los últimos meses. En marzo, tres mujeres fueron detenidas en Tucumán luego de comprobarse que transportaban 198 cápsulas de cocaína en el estómago mientras viajaban en un colectivo que pasaría por San Juan. Días atrás, una mujer paraguaya fue descubierta en Corrientes cuando viajaba hacia la provincia con más de dos kilos de cocaína adheridos al cuerpo. El caso más reciente ocurrió el 30 de junio, cuando una pareja de ciudadanos bolivianos fue detenida en Mendoza, con una investigación que ya había empezado en la provincia de San Juan. Las mujeres permanecerion cuatro días internada hasta expulsar 188 cápsulas con más de 2,4 kilos de cocaína.