MUNDIAL 2026
El silencio reemplazó a la euforia y dio paso a las lágrimas en la Plaza 25 apenas consumada la derrota
La ilusión se apagó con el pitazo final. Cientos de sanjuaninos que se habían reunido en la Plaza 25 de Mayo, el tradicional epicentro de los festejos durante todo el Mundial, vivieron con angustia la derrota de la Selección Argentina en la final.
La esperanza se mantuvo intacta hasta el último minuto. Incluso en el alargue, la Selección peleó cada pelota pese a jugar con un hombre menos tras la expulsión de Fernández y sufrir además las lesiones de dos de sus futbolistas, un contexto que condicionó el desarrollo del encuentro.
Cuando el árbitro decretó el final del partido, el silencio reemplazó a los cánticos que durante toda la tarde habían acompañado a la Selección. Poco a poco, las familias, grupos de amigos e hinchas comenzaron a retirarse de la plaza. Muchos no pudieron contener las lágrimas, mientras otros se abrazaban buscando consuelo tras una derrota que dejó un profundo sabor amargo.
La Plaza 25, que había sido escenario de festejos inolvidables a lo largo del campeonato, se vació lentamente. Esta vez no hubo banderas al viento ni caravanas: solo rostros de tristeza y el reconocimiento a un equipo que luchó hasta el final. Las calles, en poco tiempo, quedaron desoladas.