Chile
Temporal en La Serena dejó pavimento destruido, calles cerradas, locales dañados y playas cubiertas de barro
El paso del fuerte sistema frontal por la ciudad chilena de La Serena dejó un escenario de destrucción en la Avenida del Mar y la Costanera, dos de los principales polos turísticos de la Región de Coquimbo. Calles destruidas, ciclovías colapsadas, playas cubiertas de barro y residuos, además de importantes pérdidas para comerciantes, forman parte del saldo que dejó el temporal.
Uno de los puntos más afectados, según Diario El Día, fue el tramo comprendido entre las calles Los Lúcumos y Los Membrillos, donde la fuerza del agua socavó la base de la calzada, provocando el colapso del pavimento, la ciclovía y parte de la vereda.
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Ante esta situación, el municipio decidió cerrar completamente ese sector y advirtió que la restricción permanecerá vigente hasta que el Servicio de Vivienda y Urbanización (SERVIU) y el Ministerio de Obras Públicas definan cómo será la reconstrucción. Incluso analizan extender el corte a la calle Pacífico debido a los daños estructurales detectados.
Las autoridades también manifestaron preocupación porque muchos peatones y ciclistas continúan cruzando las barreras de seguridad, pese al riesgo que representan los socavones y la inestabilidad del terreno.
Comerciantes golpeados por el temporal
Si bien varios empresarios lograron minimizar los daños gracias a trabajos preventivos, el impacto económico fue importante.
Desde el Barrio del Mar explicaron que días antes del temporal instalaron barreras de arena para proteger los locales de las marejadas, una medida que permitió evitar mayores pérdidas materiales. Sin embargo, el corte del suministro de agua potable obligó a numerosos negocios a suspender completamente su actividad durante un fin de semana largo, uno de los períodos de mayor movimiento turístico.
Además de las ventas perdidas, muchos comerciantes debieron afrontar gastos adicionales para proteger sus establecimientos y reemplazar mercadería dañada.
Uno de los casos más graves fue el de Ohana Beach, un emprendimiento ubicado sobre la Avenida del Mar que terminó prácticamente destruido tras el ingreso de grandes cantidades de agua y barro desde sectores aledaños.
Su propietaria aseguró que perdió maquinaria valuada en más de 10 millones de pesos chilenos, entre equipos para la elaboración de alimentos y sistemas de refrigeración adquiridos recientemente. Pese al duro golpe económico, sostuvo que su prioridad ahora es encontrar un nuevo espacio para reabrir el negocio lo antes posible.
Pueblito de Peñuelas, con daños menores
Un panorama diferente se registró en el tradicional Pueblito de Peñuelas, donde las medidas preventivas evitaron consecuencias mayores.
Según la administración del paseo gastronómico, solo uno de los 160 locales sufrió anegamientos. La colocación de sacos de arena y el retiro anticipado de mercadería permitieron proteger la mayoría de los comercios.
Durante toda la emergencia trabajaron con bombas de extracción y generadores eléctricos para controlar el ingreso de agua, con la expectativa de reabrir completamente una vez normalizados los servicios básicos.
Playas cubiertas de barro y residuos
Más allá de los daños en la infraestructura y en la actividad comercial, uno de los mayores desafíos será la recuperación del borde costero.
Kilómetros de playa quedaron cubiertos por sedimentos, troncos, ramas y basura arrastrados por el río, modificando por completo el paisaje de uno de los destinos turísticos más visitados de la región.
Incluso operadores vinculados al turismo y los deportes náuticos advirtieron que la acumulación de residuos en el mar podría impedir durante varias semanas el desarrollo de actividades como el surf.
Mientras continúan las tareas de limpieza y evaluación de daños, las autoridades trabajan para restablecer la circulación y recuperar la infraestructura afectada, con el objetivo de que La Serena vuelva a recibir visitantes en condiciones de seguridad durante las próximas semanas.