ESTRATEGIA
Macri volvió a hablar con Karina Milei y habilitó una negociación entre el PRO y la Casa Rosada
Mauricio Macri reveló ante la mesa ejecutiva del PRO que mantuvo una conversación con Karina Milei y que, a partir de ese contacto, decidió dar un primer paso para intentar recomponer la relación con el Gobierno. El presidente del partido les pidió a Cristian Ritondo y a Fernando de Andreis que participen mañana de una reunión con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y referentes de la conducción política de la Casa Rosada con un objetivo explícito: iniciar un acercamiento e intentar reconstruir la confianza entre ambos espacios.
La novedad fue comunicada por el propio Macri en el chat que comparten los integrantes de la mesa ejecutiva del PRO. El portal Infobae accedió en exclusiva al mensaje que el exmandatario envió a la conducción partidaria y en el que contó el contacto que había mantenido con la secretaria general de la Presidencia y explicó los pasos que decidió adoptar a partir de esa conversación.
En ese mensaje, enviado minutos después de las 16.40, Macri informó que había hablado días atrás con Karina Milei y que, como consecuencia de ese intercambio, les pidió a Ritondo, en su condición de presidente del bloque de diputados nacionales del PRO, y a De Andreis, secretario general del partido, que fueran a la reunión con Santilli y la conducción política del Gobierno.
El objetivo, según explicó el expresidente a los principales dirigentes de su partido, será “dar un primer paso de acercamiento” e intentar “construir un marco de confianza” con la Casa Rosada.
Macri acompañó esa decisión con una definición que expone las reservas que todavía mantiene respecto de la administración libertaria. Admitió ante la conducción del PRO que sigue siendo “escéptico” sobre las posibilidades de alcanzar un entendimiento, aunque planteó al mismo tiempo que durante este año hay que “agotar todo intento de que a este gobierno le vaya bien”.
El mensaje representa una novedad de alto impacto en la relación entre el PRO y La Libertad Avanza. El diálogo entre Karina Milei y Macri se produjo después del Mundial, tras un período de distanciamiento entre el expresidente y el núcleo más cercano a Javier Milei y mientras dentro del partido amarillo se profundizaba la discusión sobre qué posición adoptar frente al Gobierno de cara a 2027.
La conversación tuvo, además, una consecuencia política concreta. Macri resolvió delegar en dos dirigentes centrales de su estructura la apertura de una nueva instancia de negociación con el oficialismo. Ritondo participará por su rol al frente del bloque de Diputados y De Andreis como secretario general del PRO y uno de los dirigentes de máxima confianza del expresidente.
La decisión de Macri de comunicar el diálogo con Karina Milei en el chat de la mesa ejecutiva y explicar allí los pasos siguientes también buscó ordenar internamente el movimiento. El PRO atraviesa desde hace meses un debate respecto de la relación que debe mantener con el oficialismo y sobre el grado de autonomía que necesita preservar para llegar con una identidad propia a la próxima elección presidencial.
En ese contexto, el expresidente decidió que el nuevo acercamiento con la Casa Rosada fuera conocido por la conducción partidaria y tuviera representación institucional. De allí la elección de Ritondo y De Andreis: uno conduce la principal representación legislativa del partido y el otro ocupa la Secretaría General del PRO.
Del lado del Gobierno estará Santilli junto con representantes de la conducción política oficialista. Su presencia tiene una significación particular: conoce desde adentro al PRO, mantiene vínculos históricos con buena parte de sus dirigentes y aparece como uno de los interlocutores capaces de funcionar como puente en una relación que atravesó sucesivas tensiones.
Por ahora, Macri planteó un objetivo deliberadamente acotado. No habló de un acuerdo electoral, de una alianza para 2027 ni de una integración entre el PRO y La Libertad Avanza. Tampoco modificó las críticas que viene planteando sobre distintos aspectos de la gestión. Por el contrario, la admisión de que continúa escéptico permite dimensionar los límites que el propio expresidente le asigna a esta nueva instancia.
No se trata, al menos todavía, de una reconciliación. Macri no transmitió a la mesa ejecutiva que haya cambiado su evaluación sobre el Gobierno ni presentó la conversación con Karina Milei como el comienzo de un acuerdo. Lo que hizo fue habilitar un nuevo intento de entendimiento y fijar como primera condición la necesidad de recuperar confianza.
La segunda definición incluida en el mensaje, sin embargo, tiene un alcance político mayor. Pese a esas diferencias, el expresidente considera que durante este año el PRO debe hacer todos los esfuerzos posibles para contribuir a que al gobierno de Milei le vaya bien.
Esa posición interviene directamente en una discusión que atraviesa al partido desde hace meses. Dentro del PRO conviven dirigentes que consideran necesario sostener la cooperación con Milei y evitar cualquier movimiento que pueda ser interpretado como una estrategia destinada a debilitar al Gobierno, con otros que advierten que el partido necesita profundizar una diferenciación y recuperar una agenda propia si pretende volver a competir con posibilidades en 2027.