CRÉDITOS PARA PRIMERA VIVIENDA
Conocé los requisitos y quiénes pueden acceder al crédito hipotecario anunciado por Nación
El Gobierno nacional presentó un nuevo programa destinado a impulsar el crédito hipotecario para primera vivienda, mediante la utilización de fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES. El esquema tendrá un monto total de $2 billones y buscará otorgar a los bancos fondeo de mayor plazo para que puedan ampliar la oferta de préstamos destinados a vivienda.
La explicación del mecanismo estuvo a cargo del ministro de Economía, Luis Caputo, y del director general de Inversiones del FGS, Juan Cruz Micele, durante una conferencia de prensa en la que detallaron las características del programa.
La herramienta consiste en que el FGS coloque dinero en plazos fijos en pesos ajustables por UVA más un spread, mediante licitaciones entre entidades financieras. Los fondos deberán ser destinados exclusivamente a créditos hipotecarios para personas humanas que busquen acceder a una primera vivienda.
El programa contempla licitaciones de $200.000 millones cada una, hasta alcanzar los $2 billones previstos. La primera subasta de depósitos del FGS está prevista para el año próximo.
¿Quiénes podrán acceder?
El esquema está destinado a personas que puedan solicitar un crédito hipotecario para su primera vivienda. Los fondos podrán utilizarse para:
- Adquirir una primera vivienda.
- Construir una primera vivienda.
- Ampliar una vivienda.
- Refaccionar una primera vivienda.
Los créditos deberán cumplir determinadas condiciones establecidas dentro del programa. Entre ellas, se fijó una tasa máxima de UVA + 7,50%, un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo de 150.000 UVA por préstamo.
De acuerdo con lo explicado durante la presentación, ese límite equivale aproximadamente a USD 200.000, aunque el valor en pesos dependerá de la cotización de la UVA al momento de concretar la operación.
¿Cómo funcionará el financiamiento?
Uno de los principales problemas que el Gobierno busca resolver es el descalce entre los plazos de los depósitos bancarios y los plazos de los créditos hipotecarios.
Mientras los préstamos para vivienda pueden extenderse durante 15, 20, 25 o 30 años, una parte importante del fondeo de los bancos proviene de depósitos de plazos mucho más cortos.
Por eso, el FGS colocará depósitos de mayor duración para que las entidades financieras cuenten con recursos más estables y puedan destinarlos al financiamiento hipotecario.
El dinero adjudicado a los bancos deberá ser aplicado a los créditos dentro de un plazo de 90 días corridos desde la constitución del depósito.
Además, cada entidad podrá ofertar como máximo el 20% del monto total de cada licitación. Como cada ronda será de $200.000 millones, ninguna entidad podrá concentrar más de ese porcentaje en una misma subasta.
Los dos tramos de las licitaciones
El programa contempla dos segmentos, con diferentes plazos y tasas mínimas para los depósitos que recibirán los bancos:
Tramo 1
- Plazo: 1 año.
- Tasa mínima: UVA + 2,50%.
Tramo 2
- Plazo: 5 años.
- Tasa mínima: UVA + 4,50%.
Las tasas mencionadas son los valores mínimos establecidos para las licitaciones. Los bancos podrán competir ofreciendo condiciones superiores para intentar obtener parte de los fondos.
¿Cuánto se podrá pedir y a qué tasa?
Los préstamos otorgados bajo este esquema tendrán tres condiciones principales:
- Tasa máxima: UVA + 7,50%.
- Plazo mínimo: 15 años.
- Monto máximo: 150.000 UVA.
El objetivo es que los fondos aportados por el FGS permitan ampliar el volumen de créditos disponibles y mejorar las posibilidades de acceso a la vivienda.
Según los datos presentados por Caputo, el crédito hipotecario mostró crecimiento en los últimos meses, aunque todavía representa una proporción reducida de la economía argentina. El ministro señaló que el stock de créditos hipotecarios equivale aproximadamente a 2% del producto, frente a niveles considerablemente mayores registrados en países como Chile y Estados Unidos.
Durante la conferencia, Caputo presentó un ejemplo para explicar el funcionamiento del esquema.
Tomó como referencia una vivienda de aproximadamente USD 106.000. Si el banco financiara el 75% del valor del inmueble, el préstamo sería de unos USD 80.000, equivalente en su ejemplo a aproximadamente $114 millones.
Con una tasa de UVA + 7% y un plazo de 25 años, la cuota mensual estimada sería de unos $865.000.
Si esa cuota representara el 25% de los ingresos del solicitante o del grupo familiar, el ingreso neto requerido rondaría los $3.460.000.
El ministro planteó que una pareja joven con dos salarios podría alcanzar ese nivel de ingresos y, de esa manera, acceder a un crédito de estas características.
¿A cuántas familias podría alcanzar?
El Gobierno estimó que los $2 billones destinados al programa podrían permitir financiar aproximadamente entre 17.000 y 18.000 soluciones habitacionales, tomando como referencia el monto promedio de los créditos hipotecarios que se vienen otorgando.
Según lo informado durante la presentación, el préstamo promedio se ubicó alrededor de los $114 millones.
El papel del Fondo de Garantía de Sustentabilidad
Micele explicó que el FGS trabajó junto con el Ministerio de Economía y Capital Humano durante varios meses para diseñar una alternativa que permita extender el fondeo disponible para el mercado hipotecario.
El funcionario señaló que actualmente el crédito hipotecario dispone de un volumen cercano a $300.000 millones mensuales y consideró que los $2 billones previstos por el nuevo programa representan un impulso significativo para el sector.
El FGS tiene como objetivos centrales preservar la seguridad y rentabilidad de sus inversiones, mientras que entre sus objetivos secundarios se encuentra contribuir al desarrollo de la economía. En ese marco, el Gobierno ubicó la nueva estrategia de depósitos a largo plazo como una herramienta para fortalecer el financiamiento de viviendas.
En síntesis, el programa no consiste en que el Estado entregue directamente los $2 billones a las familias, sino que utilizará al FGS para colocar depósitos de largo plazo en los bancos. Las entidades que obtengan esos fondos deberán destinarlos a créditos hipotecarios para primera vivienda, respetando los límites de tasa, plazo y monto establecidos.
La primera licitación está prevista para 2027, por lo que los detalles operativos y las condiciones específicas que deberán cumplir los futuros solicitantes dependerán de la implementación del programa y de las líneas hipotecarias que ofrezcan los bancos participantes.