Los detalles
A un mes de la tragedia aérea en Valle Fértil, un tubo de nitrógeno del helicóptero sigue en el lugar y piden especialistas para retirarlo
A un mes de la tragedia aérea que conmocionó a San Juan, nuevos detalles sobre las tareas posteriores al accidente ponen el foco en los elementos que todavía deben ser retirados del lugar donde cayó el helicóptero en el sector norte del Parque Provincial Ischigualasto.
El director del área protegida, Juan Pablo Teja, explicó que entre los elementos que quedaron en la zona hay un tubo de nitrógeno de 12 metros cúbicos, cuya extracción requiere la intervención de personal especializado.
“Necesitamos que intervenga la División de Explosivos de Bomberos o de Gendarmería, cualquiera de las dos, porque tenemos un tubo de nitrógeno de 12 m³. Está ahí. Entonces, eso no lo puede mover cualquiera”, señaló Teja al referirse a la situación.
El funcionario explicó que personal de Explosivos de Gendarmería ya estuvo en el lugar y dejó el elemento debidamente resguardado. Sin embargo, aclaró que para concretar su traslado deberá intervenir nuevamente personal especializado de esa fuerza o de la División Explosivos del Departamento Bomberos de la Policía de San Juan.
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“Ya vino gente de Explosivos de Gendarmería, lo ha dejado ahí como bien resguardado, pero a la hora de moverlo tienen que venir ellos o gente de Explosivos del Departamento Bomberos de Policía de San Juan, cualquiera de los dos”, indicó.
Qué es el nitrógeno y por qué no puede manipularse sin especialistas
El nitrógeno es un gas que forma aproximadamente el 78% del aire que respiramos y, en condiciones normales, no es inflamable ni combustible. Sin embargo, cuando se encuentra almacenado en un tubo de gas comprimido, como el que quedó en la zona del accidente, existen riesgos asociados principalmente a la alta presión del recipiente.
Una manipulación inadecuada puede provocar movimientos bruscos o daños en la válvula y generar una liberación repentina del gas. Además, una concentración elevada de nitrógeno puede desplazar el oxígeno del ambiente y generar riesgo de asfixia, especialmente en espacios cerrados o poco ventilados.
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Por eso, aunque no se trate de un material explosivo en sí mismo, un tubo de nitrógeno comprimido requiere procedimientos específicos para su traslado, más aún cuando se encuentra en una zona de difícil acceso y dentro de un área donde se produjo un accidente aéreo.
El accidente que conmocionó a San Juan
El 29 de julio, un helicóptero Bell 412 que participaba de actividades vinculadas con la capacitación para el combate de incendios forestales cayó en el sector norte del Parque Provincial Ischigualasto, en el departamento Valle Fértil. Los siete ocupantes murieron.
La ubicación del helicóptero fue confirmada durante el operativo desplegado en una zona de difícil acceso. Teja fue una de las autoridades que informó sobre el lugar donde había ocurrido el siniestro y sobre las dificultades que enfrentaron los equipos para llegar hasta allí.
El operativo de rescate demandó varias horas y el acceso se realizó primero con vehículos, luego con cuatriciclos y finalmente a pie debido a las características del terreno.
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Ahora, a un mes del accidente, el retiro del tubo de nitrógeno aparece como uno de los pendientes vinculados con la permanencia de elementos de la aeronave en el área. Teja remarcó que la prioridad es que la tarea se realice con los protocolos correspondientes y por personal capacitado, para evitar cualquier riesgo durante el traslado.