REVELACIÓN
A horas de la cadena nacional por Malvinas, el Gobierno nacional mantiene en agenda un posible viaje de Milei a Reino Unido
Mientras crece la expectativa por el mensaje sobre la causa Malvinas que el presidente Javier Milei grabará en la tarde de este jueves, y que se transmitirá por cadena nacional durante la noche, el Gobierno mantiene en la agenda oficial un viaje a Londres a pesar de la tensión internacional que generaron las últimas declaraciones de Donald Trump sobre una eventual revisión de la histórica postura de neutralidad de Washington sobre el reclamo de soberanía argentino: “Siempre reviso las posiciones, esa es solo una de muchas”, sostuvo el presidente de EEUU.
Fuentes de Cancillería y de Casa Rosada señalaron hoy al portal Infobae que “hasta ahora no hay cambios” y que sigue vigente esa idea primaria, la cual se reveló a mediados de julio: que una comitiva oficial, encabezada por Milei, viaje en el corto plazo al Reino Unido en el marco de una posible organización de una nueva edición del ciclo "Argentina Week", el mismo que ya tuvo lugar en Nueva York y que a finales de este mes se realizará en París.
Esta misión podría coincidir con la London Metal Exchange (LME) Week, el evento global más relevante para la industria de metales y minerales críticos, programado para los días 19 y 20 de octubre en la capital británica. El secretario de Minería, Luis Lucero, ya aseguró su presencia allí.
Reino Unido tiene particular interés en la participación argentina en esta cumbre: según la Estrategia Nacional de Minerales Críticos, proyecta que la demanda interna de litio crecerá un 1.100% antes de 2035, mientras que la de cobre casi se duplicará. En ese marco, Argentina ocupa un lugar central: el Servicio Geológico Británico (BGS) identificó al país como uno de los tres destinos prioritarios para la cooperación en minerales críticos, junto a Filipinas y Zambia, con oportunidades específicas en extracción de litio, cobre y exploración geológica en las provincias de Jujuy, Salta y Catamarca.
La reactualización de la causa Malvinas se da, además, en un contexto de creciente presión económica sobre el archipiélago. En diciembre de 2025, la israelí Navitas Petroleum —con el 65% del proyecto— y la británica Rockhopper Exploration tomaron la decisión final de inversión para desarrollar el campo petrolero Sea Lion, ubicado a unos 220 kilómetros al norte de las islas. La Fase 1 del proyecto, con una inversión de 1.800 millones de dólares, apunta a producir 50.000 barriles diarios con primer petróleo previsto para 2028.
Es precisamente esa explotación la que el Gobierno nacional, a través de la Cancillería, calificó de "unilateral" por parte de los británicos, “incompatible con lo dispuesto por la Resolución 31/49 de la Asamblea General, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales en la situación mientras las Islas se encuentran sujetas al proceso de negociación”. Este reclamo podría ser uno de los ejes del mensaje de Milei en cadena nacional.
De concretarse, el viaje presidencial representaría la primera visita bilateral de un jefe de Estado argentino al Reino Unido desde la realizada por Carlos Menem en octubre de 1998, cuando se reunió con el primer ministro Tony Blair y la reina Isabel II. Antes de la guerra de 1982, el último presidente en viajar fue Arturo Frondizi en 1960. Néstor Kirchner visitó Londres en julio de 2003, pero en el marco de una cumbre multilateral y sin actividades bilaterales oficiales.
El interés de Milei en el vínculo con el Reino Unido tiene antecedentes. En una entrevista con The Daily Telegraph a fines de 2025, el mandatario confirmó su deseo de viajar a Londres, mencionó su admiración por la cultura británica y reveló que su gobierno ya trabaja en la flexibilización del embargo de armas vigente desde la guerra de 1982. Consultado sobre si las conversaciones con Londres habían comenzado, respondió: “Absolutamente”.
El embargo, impuesto tras el conflicto de 1982, prohíbe la venta a Argentina de armas o equipamiento militar con componentes británicos, lo que equivale en la práctica a una restricción de facto sobre buena parte del mercado occidental de defensa. Las negociaciones para su levantamiento comenzaron a gestarse en febrero de 2024, cuando el Ministerio de Defensa argentino consideró prioritario recuperar capacidades militares. El último levantamiento parcial del embargo había ocurrido en 2018.