streaming
Omega llevó el cuarteto sanjuanino a Un Poco de Ruido y contó la historia detrás de su crecimiento
La banda sanjuanina Omega fue protagonista de una nueva emisión de Un Poco de Ruido y llevó su música a La Bandurria, donde repasó parte de su historia, habló sobre el camino recorrido desde el interior del país y protagonizó una presentación en vivo con algunos de sus temas más reconocidos.
Durante su participación, el grupo interpretó “Agua Ardiente”, “Canción”, “La Mejor Versión de Mí”, “La Mariposa” y “Primera Cita”, en una presentación que permitió mostrar el presente de una banda que en los últimos años logró ampliar su alcance y hacerse un lugar dentro de la escena del cuarteto.
Hugo Flores, integrante de Omega, resumió la emoción que atraviesa al grupo por el momento que está viviendo. “Una locura para nosotros estar acá. Omega está prendido fuego, San Juan está prendido fuego”, expresó durante la entrevista.
La historia de la banda comenzó hace 17 años. Flores contó que durante una primera etapa el grupo se llamó Fugitivos y se presentó durante una década en Villa del Carril. Luego llegó el cambio de nombre y el nacimiento de Omega, una etapa que terminó llevando al conjunto sanjuanino a escenarios que, según recordó, durante mucho tiempo parecían inalcanzables.
Lee también: La Fundación "Omega X Vos" abrió sus puertas en San Juan y prepara un gran festejo familiar para este domingo
“Hoy pertenecer a la industria del cuarteto, siendo de San Juan, fue una locura”, sostuvo Flores, al recordar el crecimiento que tuvo la banda.
El recorrido también estuvo marcado por momentos familiares y decisiones que implicaron grandes cambios. Hugo contó que son cinco hermanos dentro de la banda y que su padre también trabajaba junto a ellos hasta su fallecimiento. Actualmente, su madre continúa acompañando el proyecto familiar.
Durante una etapa, los integrantes de Omega se instalaron en Córdoba, donde permanecieron durante seis años. “Éramos 14 viviendo en una casa en una época”, recordó Flores sobre aquellos años de convivencia y trabajo alrededor de la música.
La pandemia terminó modificando sus planes y significó el regreso a San Juan. Fue entonces cuando comenzaron a trabajar en un disco que tendría un impacto importante en la trayectoria del grupo. De ese proceso surgió la versión de “La Mejor Versión de Mí”, una canción que además contó con la participación de distintos artistas y colegas que, según destacó Flores, les dieron “una mano gigante”.
A partir de allí comenzó a crecer con fuerza una frase que terminó identificando a la banda: “Omega mami”. “Empezó a sonar por todos lados”, recordó el músico.
Para Flores, uno de los aspectos más importantes del recorrido de Omega fue demostrar que también es posible construir una carrera desde el interior del país. En ese sentido, contó que suelen hablar con jóvenes de distintas provincias que buscan abrirse camino en la música.
“Antes se veía imposible, siendo del interior, insertarte en este mundo y es posible. Nosotros somos la muestra”, afirmó.
Otro de los momentos que marcó al grupo fue su llegada a Cosquín. Flores recordó aquella invitación como un acontecimiento especial y admitió el temor que sintieron antes de subir al escenario. “Fue una locura. Cuando nos invitaron fue tocar el cielo. El cagazo que teníamos era tremendo”, relató.
Ahora, la banda vuelve a enfrentar nuevos desafíos y uno de ellos es desembarcar con su música en Buenos Aires. La presentación en La Bandurria, en el marco de Un Poco de Ruido, se convirtió así en otra escala de un recorrido que comenzó hace casi dos décadas en San Juan y que hoy tiene a Omega frente a escenarios cada vez más grandes.