El detalle

Consultas y mesas de exámenes hasta diciembre, la respuesta de la UNSJ tras el fallo judicial para amortiguar el impacto de los paros en los preuniversitarios

Los planes del Colegio Central Universitario, la Escuela Industrial y la Escuela de Comercio contemplan cambios en los calendarios, reorganización de contenidos y nuevas instancias de acompañamiento.

El ciclo lectivo de los tres colegios preuniversitarios de la Universidad Nacional de San Juan tendrá un cierre extendido, con instancias de consulta, recuperación pedagógica y evaluaciones que se prolongarán durante noviembre y, en algunos casos, hasta diciembre. Los planes de la Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento, la Escuela de Comercio Libertador General San Martín y el Colegio Central Universitario Mariano Moreno detallan cómo reorganizarán el tramo final del año para avanzar con los contenidos previstos y acompañar las trayectorias de los estudiantes. 

Las medidas forman parte de la respuesta institucional al reclamo que un grupo de padres llevó a la Justicia Federal por las jornadas escolares afectadas por los paros docentes y no docentes. El juez federal Leopoldo Rago Gallo ordenó a la UNSJ presentar un plan concreto para garantizar la continuidad del ciclo lectivo 2026 y recuperar los días, las horas de clase y los contenidos curriculares afectados.

Los informes describen estrategias diferentes según cada establecimiento: desde la priorización de saberes y la integración de actividades hasta la reorganización de evaluaciones y la ampliación de los períodos de consulta. No obstante, no todas las escuelas cuantifican de la misma manera el impacto de las interrupciones ni detallan una cantidad global de contenidos pendientes.

Escuela de Comercio: el 28% de los docentes busca completar los contenidos

En la Escuela de Comercio Libertador General San Martín, el informe institucional señala que más del 72% de los docentes había cubierto los contenidos planificados de acuerdo con lo previsto para esta etapa del año. El 28% restante se encontraba desarrollando estrategias didácticas para completar la enseñanza y asegurar los conocimientos requeridos para la promoción y la continuidad de las trayectorias escolares.

La escuela sostiene que la actividad educativa no se interrumpió por completo durante las medidas de fuerza y que las horas y funciones docentes estuvieron disponibles. Sin embargo, el dato sobre el avance curricular muestra que, según su propia evaluación, todavía había una parte del plantel que necesitaba trabajar sobre sus planificaciones.

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El documento no atribuye ese 28% exclusivamente a los paros ni presenta una medición general de los contenidos que se perdieron por las interrupciones. Sí detalla medidas de apoyo para acompañar a los estudiantes y avanzar con los temas pendientes.

Entre las estrategias mencionadas figuran clases de consulta para las materias que presentan mayores dificultades, espacios de apoyo de lunes a sábado y el acompañamiento de preceptores, asesores pedagógicos y equipos de orientación. También se utilizan plataformas virtuales y aulas del sistema SIED de la UNSJ.

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El cronograma fue reorganizado para incorporar instancias de fortalecimiento, evaluaciones y oportunidades de acompañamiento antes del cierre del ciclo. El material aportado contempla actividades de apoyo en noviembre y mesas de exámenes hacia el cierre del año, aunque contiene versiones diferentes del calendario; por eso, las fechas definitivas deben cotejarse con el cronograma oficial vigente.

Colegio Central: recuperación pedagógica y actividades hasta el 22 de diciembre

El Colegio Central Universitario Mariano Moreno también informa que la actividad educativa no se detuvo por completo durante las medidas de fuerza. Según su presentación, hubo asistencia parcial pero efectiva y las familias recibieron información sobre las clases que se desarrollarían en cada jornada.

A partir de julio, el establecimiento implementó estrategias extraordinarias de continuidad y recuperación pedagógica. En una jornada institucional, los departamentos revisaron las planificaciones, los contenidos efectivamente enseñados, los días afectados y el avance de los aprendizajes.

A partir de esa evaluación se decidió integrar contenidos relacionados, reorganizar secuencias didácticas, ajustar la extensión o modalidad de las actividades y reprogramar evaluaciones. El informe reconoce que las interrupciones registradas llevaron a revisar el calendario y las planificaciones para adecuarlas al tiempo disponible.

El cronograma modificado contempla clases y evaluaciones hasta el 17 de octubre; una instancia de integración de aprendizajes del 19 al 24 de octubre; y actividades de recuperación del 26 al 31 de ese mes. Luego se prevén nuevas instancias de evaluación, clases complementarias y actividades de cierre. El calendario informado extiende las actividades escolares hasta el 22 de diciembre.

La institución también contempla consultas pedagógicas, seguimiento individual de las trayectorias y el uso de aulas virtuales Moodle para acompañar a los estudiantes.

El documento no cuantifica de manera global los contenidos perdidos por los paros y su respuesta se concentra en explicar cómo reorganizó la enseñanza y las fechas para trabajar sobre los aprendizajes pendientes.

Escuela Industrial: contenidos prioritarios y consultas obligatorias en noviembre

La Escuela Industrial Domingo Faustino Sarmiento presenta una de las formulaciones más explícitas sobre el impacto de las interrupciones: reconoce que las medidas de fuerza y las discontinuidades afectaron de manera desigual los aprendizajes.

Según el informe, desde abril los departamentos trabajan con planillas de ajuste de contenidos que registran las unidades dictadas, los temas pendientes y los conocimientos considerados prioritarios. Ese relevamiento sirve para definir qué contenidos deben abordarse durante las semanas restantes y cuáles requieren mayor atención.

La estrategia combina la priorización curricular con actividades integradas entre asignaturas, talleres y laboratorios. El objetivo es aprovechar mejor las jornadas disponibles y articular contenidos teóricos con instancias prácticas. El documento menciona, por ejemplo, la integración de dos prácticas de laboratorio de Química en una sola jornada prevista para el 28 de octubre.

La escuela también reorganizó los cronogramas de evaluación para evitar la concentración de pruebas y prevé una Semana de Clases de Consultas Obligatorias del 16 al 20 de noviembre. Esa instancia está planteada como una oportunidad para retomar el vínculo entre docentes, estudiantes y conocimientos, y trabajar sobre los contenidos que quedaron fragmentados durante el año.

A esas medidas se suman consultas regulares y actividades sincrónicas y asincrónicas, además del seguimiento de las trayectorias escolares. Aunque el informe reconoce el impacto desigual de las interrupciones, no establece una cifra global de contenidos perdidos o recuperados.

 

Los gremios llevan adelante medidas de fuerza por la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario. 

 

Un cierre extendido, pero sin una medición común de lo pendiente

Los tres informes muestran que los establecimientos implementaron medidas para reorganizar el tramo final del ciclo lectivo, aunque presentan diferencias en la manera de describir el impacto de las interrupciones y en el nivel de detalle de sus indicadores.

La Escuela Industrial reconoce expresamente que las discontinuidades afectaron de manera desigual los aprendizajes y detalla la priorización de contenidos y las consultas obligatorias de noviembre. La Escuela de Comercio informa que más del 72% de sus docentes avanzó según lo previsto y que el resto aplica estrategias para completar los contenidos. El Colegio Central, por su parte, presenta una reorganización de las planificaciones, las evaluaciones y el calendario, con actividades previstas hasta el 22 de diciembre.

En conjunto, los planes combinan cambios en las fechas con decisiones pedagógicas: priorizar saberes, integrar contenidos, reforzar consultas y reorganizar evaluaciones. El objetivo no es solamente prolongar las actividades escolares, sino aprovechar el tiempo restante para que los estudiantes alcancen los aprendizajes necesarios para cerrar el año.

La presentación de estos esquemas responde a la orden judicial dictada tras el amparo de las familias. Con la cautelar todavía vigente y el planteo de la UNSJ pendiente de revisión, resta observar cómo se implementarán las medidas y si alcanzarán para cumplir con lo requerido por la Justicia y garantizar la conclusión efectiva del ciclo lectivo 2026.

El reclamo de las familias llegó a la Justicia Federal

La presentación judicial fue el resultado de un reclamo que los padres autoconvocados de los tres colegios venían organizando ante la continuidad de las medidas de fuerza. Según publicó 0264 Noticias, el grupo reunió el respaldo de familias de las tres instituciones y comenzó a preparar una acción colectiva para reclamar que se garantizara el dictado de clases y se recuperaran las jornadas perdidas.

A fines de agosto, los padres reunieron más de tres millones de pesos para afrontar los gastos legales. En septiembre, además, juntaron 189 firmas de respaldo a la iniciativa. El grupo sostenía que las interrupciones ponían en riesgo el cumplimiento del calendario escolar y el derecho de los estudiantes a recibir los contenidos previstos.

El amparo colectivo se presentó ante la Justicia Federal el 24 de septiembre, con la representación de padres de diez alumnos. Entre los pedidos figuraba que la Universidad garantizara una prestación mínima del servicio educativo durante las medidas de fuerza y pusiera en marcha un plan para recuperar los días y contenidos afectados. De acuerdo con el registro elaborado por los propios padres, los estudiantes acumulaban 38 jornadas sin clases al momento de la presentación y luego denunciaron que la cifra había ascendido a 41.

El 9 de octubre, el juez Leopoldo Rago Gallo hizo lugar parcialmente a la medida cautelar y ordenó a la UNSJ que, a través del Rectorado, la Secretaría Académica y las autoridades de los tres establecimientos, adoptara las medidas académicas, administrativas y organizativas necesarias para asegurar la continuidad y la conclusión efectiva del ciclo lectivo.

La resolución estableció un plazo de cinco días para presentar un plan de recuperación. En cambio, el pedido de garantizar un piso mínimo del 75% de prestación del servicio educativo durante los paros quedó pendiente de un análisis más profundo.

La Universidad sostuvo que ya trabajaba desde julio en estrategias de recuperación y que no tiene facultades para controlar las medidas sindicales. El 19 de octubre pidió que la Cámara de Apelaciones de Mendoza revisara la cautelar y solicitó que se dejara sin efecto. Mientras se resuelve ese planteo, la orden judicial continúa vigente.

 

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