DESAIRE
Milei quiso reunirse con el rey Felipe VI, pero le recordaron que también debía incluir una cita con el presidente Pedro Sánchez
El presidente de Argentina, Javier Milei, intentó incluir una reunión con el rey Felipe VI en su visita a Madrid, pero la Casa Real le recordó que la práctica institucional española requiere que un encuentro con el jefe del Estado esté acompañado por una cita con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
El interés fue trasladado de manera informal por el Gobierno argentino al Palacio de la Zarzuela, según fuentes de la Casa del Rey recogidas por EFE. La respuesta fue la misma que en anteriores visitas de Milei a España, ya que para recibir a un jefe de Estado extranjero, el rey mantiene una agenda coordinada con el Ejecutivo.
La condición impedía que el mandatario argentino se reuniera solo con Felipe VI durante esta visita. Milei no tiene previsto un encuentro con Sánchez y ha vuelto a cargar contra el jefe del Gobierno español durante un foro celebrado este miércoles en Madrid.
La condición institucional que impidió la audiencia
Las fuentes de la Casa Real indican que el Ejecutivo argentino manifestó su interés por un encuentro con Felipe VI, aunque no presentó una solicitud formal de audiencia. Zarzuela respondió que la práctica habitual establece que una reunión con el rey debe incluir también un encuentro con el presidente del Gobierno.
El criterio afecta a las visitas de mandatarios extranjeros y condiciona las audiencias institucionales con el monarca. En el caso de Milei, la ausencia de una cita con Sánchez dejó fuera de la agenda el encuentro con el rey.
Durante un acto organizado por Nueva Economía Fórum, el presidente argentino se ha referido a esa posibilidad y ha afirmado que mantiene una “excelente relación” con Felipe VI. “Por distintas circunstancias no he podido verlo, al rey”, ha declarado.
La negativa del presidente argentino a verse con Sánchez ha quedado expuesta en sus declaraciones públicas. Milei ha llamado “impresentable dictador” al líder socialista y ha considerado que el liberalismo debe sacar a los socialistas “a patadas”.
También ha asegurado que no está dispuesto a reunirse con el presidente del Gobierno español. Las expresiones se han sumado a una serie de cruces entre ambos dirigentes que ya habían provocado tensiones diplomáticas entre Buenos Aires y Madrid.