Según un informe nacional
San Juan destina el 9,7% de la formación docente a Matemática, por encima del promedio nacional
La formación de los futuros maestros en Matemática quedó bajo la lupa a partir de un informe que analizó los planes de estudio de los profesorados de Educación Primaria de la Argentina. En San Juan, las materias vinculadas con esta disciplina representan el 9,7% de la carga horaria total de la carrera, un porcentaje que supera el promedio nacional del 8,8%.
El dato surge de un relevamiento de Argentinos por la Educación, difundido por Clarín, que expone diferencias importantes entre las provincias en el tiempo que dedican a preparar a los futuros docentes para enseñar Matemática.
En el caso sanjuanino, los planes de estudio contemplan 256 horas reloj vinculadas con la materia. La cifra ubica a la provincia por encima de la media nacional, aunque todavía lejos de las jurisdicciones que destinan una mayor proporción de su formación docente a esta área.
Mendoza encabeza el listado, con el 12,7% de la carga horaria dedicada a Matemática, seguida por Misiones, con el 10,7%, y La Rioja, con el 10,2%. En el extremo opuesto aparecen Santiago del Estero, con el 5,6%; Salta, con el 6,4%; y Entre Ríos, con el 7,1%.
Más horas para la didáctica que para los contenidos
Uno de los aspectos que se desprenden del informe es cómo se distribuye el tiempo destinado a Matemática dentro de los profesorados. En San Juan, de las 256 horas reloj contabilizadas, 171 corresponden a Didáctica de la Matemática y 85 al contenido disciplinar.
Esto significa que aproximadamente el 66,8% de las horas vinculadas con la materia se concentra en herramientas y estrategias para enseñarla, mientras que el 33,2% se destina específicamente al estudio de los contenidos matemáticos.
En términos prácticos, los futuros maestros tienen el doble de horas de didáctica que de formación disciplinar en Matemática.
La distribución abre un interrogante sobre el equilibrio entre ambos componentes de la preparación docente. Para enseñar una disciplina no solo se necesitan recursos pedagógicos, sino también conocimientos sólidos sobre los conceptos, sus relaciones y los distintos procedimientos que pueden utilizar los alumnos para resolver problemas.
El debate, de todos modos, no pasa únicamente por aumentar la cantidad de horas. También incluye qué contenidos se enseñan, con qué profundidad se trabajan y cómo se articulan los conocimientos matemáticos con las estrategias necesarias para llevarlos al aula.
Una dificultad que empieza antes de llegar al aula
El análisis de la formación docente se produce en un contexto de dificultades persistentes en los aprendizajes de Matemática en la Argentina.
Lee también: Después de anunciar más fondos para el programa Aprender, Trabajar y Producir, buscan ampliar la formación específica para la actividad minera
Según los datos mencionados en los informes nacionales, el 45% de los estudiantes de sexto grado no alcanza niveles satisfactorios en esta materia en las pruebas Aprender. A su vez, los resultados de PISA muestran que solo el 24% de los adolescentes argentinos de 15 años llega al nivel básico de desempeño matemático.
Estas cifras alimentan el debate sobre las causas de los bajos resultados y ponen el foco en distintos factores, entre ellos la enseñanza, las condiciones escolares, los aprendizajes previos y la preparación de los docentes.
Especialistas en Didáctica de la Matemática advierten que algunos futuros maestros llegan a los profesorados con conocimientos que necesitan ser fortalecidos. Por eso, sostienen que la formación inicial debe ofrecer oportunidades para profundizar los contenidos, comprender los conceptos y desarrollar herramientas para identificar las dificultades de los estudiantes.
No alcanza, señalan, con aprender a resolver ejercicios o recorrer los temas que luego se enseñarán en la escuela primaria. También es necesario entender por qué funcionan los procedimientos, qué relaciones existen entre los conceptos y cómo explicar esas ideas de diferentes maneras.
La formación continua, otro desafío
La preparación de los docentes no termina con la obtención del título. El informe nacional también aborda la formación continua de los maestros que ya están frente al aula.
Los datos de Aprender 2025 citados en el relevamiento indican que el 67,5% de los maestros de sexto grado del país participó en alguna capacitación vinculada con la enseñanza de Matemática durante los tres años previos, mientras que el 32,5% no lo hizo. La participación presenta diferencias importantes entre jurisdicciones.
En ese escenario, para 2027 está prevista la implementación del Compromiso Federal por la Matemática, una iniciativa orientada a fortalecer la enseñanza de esta disciplina. Entre sus líneas de trabajo se contemplan la capacitación docente, los materiales pedagógicos, los recursos digitales, la extensión de la jornada escolar y los mecanismos de evaluación y seguimiento.
El objetivo es mejorar los aprendizajes a partir de una estrategia que no se limite a la formación inicial, sino que acompañe también a los docentes durante su trayectoria profesional.
El desafío para San Juan
Los datos del relevamiento muestran que San Juan destina a Matemática una proporción de la carga horaria de los profesorados superior al promedio nacional. Sin embargo, esa comparación no permite establecer por sí sola la calidad de la formación ni anticipar los resultados que tendrán los futuros maestros en las aulas.
La distribución de las horas, en cambio, aporta un elemento concreto para el análisis: la mayor parte del tiempo dedicado a la disciplina está orientada a su didáctica, mientras que un tercio corresponde a los contenidos matemáticos.
El desafío consiste en garantizar que los futuros docentes desarrollen tanto una comprensión profunda de la materia como las herramientas necesarias para enseñarla a grupos de alumnos con distintos conocimientos y dificultades.