DEBATE
Financiación e internaciones, los puntos de desacuerdo entre psicólogos y psiquiatras sanjuaninos por la reforma de Salud Mental
La reforma de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, que obtuvo media sanción en el Senado y ahora deberá ser tratada por la Cámara de Diputados, tiene la mirada de los profesionales que se encargan de desarrollar el area. La financiación del sistema y los criterios para las internaciones psiquiátricas fueron algunos de los principales puntos que marcaron las diferencias entre las posturas de los psicólogos y de los psiquiatras.
0264Noticias dialogó con integrantes del Colegio de Psicólogos de San Juan y con el psicólogo Andrés Heredia, quienes señalaron señalaron reparos sobre algunos aspectos de la iniciativa, entre ellos las condiciones para disponer internaciones involuntarias, el rol de las familias y la posibilidad de habilitar nuevos establecimientos de salud mental.
En ese sentido, desde el Colegio de Psicólogos cuestionaron que la reforma contemplara la internación ante la posibilidad de una crisis futura y advirtieron sobre las responsabilidades que podrían recaer en los familiares durante el proceso de externación. También manifestaron preocupación por la composición del órgano de revisión y por las garantías de participación de organizaciones de usuarios y de derechos humanos.
Por su parte, Heredia aportó una mirada particular sobre las dificultades que se presentaban en la atención de determinados pacientes. Mencionó que algunas personas, especialmente durante episodios de manía, podían no reconocer que atravesaban un problema de salud y considerar que se encontraban bien, lo que dificultaba la posibilidad de una internación. Si bien reconoció que la legislación necesitaba revisiones, planteó que los cambios debían discutirse y trabajarse en profundidad.
Desde la Asociación de Psiquiatras de San Juan, Daniel Troncoso, representante de la entidad, también habló con 0264Noticias y expresó una postura de acuerdo general con las modificaciones que se habían presentado. Entre los aspectos que consideró importantes mencionó la participación de un médico psiquiatra en las decisiones de internación y la posibilidad de recurrir a evaluaciones a distancia cuando no hubiera un profesional disponible de manera presencial.
Sin embargo, Troncoso puso el foco en una cuestión que consideró central: el financiamiento. Advirtió que el sistema de salud mental ya presentaba dificultades presupuestarias y que la reforma no ofrecía una respuesta concreta a ese problema. Por eso, remarcó que la implementación de los cambios debía estar acompañada por recursos suficientes.
La iniciativa también modificó los criterios para las internaciones involuntarias, que continuarían siendo excepcionales y requerirían la evaluación de un equipo interdisciplinario ante un riesgo cierto para la vida o la integridad física de la persona o de terceros. Además, mantuvo la prohibición de crear nuevos manicomios, aunque incorporó cambios en la organización de los servicios de internación.
Con la media sanción del Senado, el proyecto quedó ahora en manos de Diputados, donde todavía podía recibir modificaciones antes de convertirse en ley. Mientras tanto, las distintas posiciones de los profesionales sanjuaninos reflejaron las discusiones que atravesaban la reforma y los desafíos pendientes para el sistema de salud mental.