HISTORIAS
La promesa a la Difunta Correa que llevó a un joven a pedalear 400 kilómetros desde San Luis
Fernando Barreda tiene 22 años, es de Villa Mercedes, San Luis, y recorrió 400 kilómetros en bicicleta hasta el santuario de la Difunta Correa, en Vallecito, Caucete. El desafío le llevó tres días y tuvo un motivo especial: cumplir una promesa que había realizado a la popular figura religiosa sanjuanina, relacionada con su objetivo de avanzar en una competencia de ciclismo.
Si bien no era la primera vez que llegaba hasta la Difunta Correa en bicicleta, esta vez decidió hacerlo solo y bajo la promesa de regresar si conseguía ingresar a la primera etapa de una carrera que se disputaba por distintas instancias. Una vez alcanzado ese objetivo, emprendió nuevamente el camino para agradecer y cumplir con su palabra.
El recorrido comenzó en Villa Mercedes y se dividió en tres etapas. La primera fue hasta San Jerónimo, donde pedaleó 120 kilómetros. La segunda lo llevó desde allí hasta El Encón, con otros 180 kilómetros, mientras que el último tramo comprendió los 100 kilómetros restantes hasta Vallecito.
La travesía no estuvo libre de dificultades. Fernando contó que dudó varias veces de poder completar el recorrido y que incluso se quedó sin agua cuando todavía le faltaban unos 15 kilómetros para llegar. Sin embargo, en ese último tramo recibió una sorpresa: comenzó a escuchar bocinazos desde atrás y descubrió que eran sus hermanos, que habían ido a acompañarlo en el tramo final.
"Lo dudé un montón de veces, me quedé sin agua. Faltando 15 kilómetros para llegar me llevé una sorpresa porque me tocaban bocinazos de atrás y eran mis hermanos que venían acompañando. Lo logré, costó, pero acá estoy. Le pude decir a mi viejo que lo logré", contó sobre la experiencia.
El joven compartió en sus perfiles de Instagram y Facebook los detalles del recorrido, las etapas y los kilómetros que fue completando durante el viaje. La llegada a Vallecito significó mucho más que terminar una travesía de 400 kilómetros: fue la posibilidad de cumplir una promesa que había asumido en el camino de su carrera deportiva.
Ahora, Fernando tenía en mente volver a realizar el recorrido en bicicleta cuando lograra cumplir la próxima etapa de la competencia. Una vez más, la Difunta Correa aparecía como destino de una promesa ligada a su pasión por el ciclismo.