MERCADOS EN ROJO
Con el Riesgo país arriba de 800 puntos y los activos en baja, las acciones y los bonos argentinos tocaron mínimos en un año
La plaza financiera de Argentina mantenía su debilidad de precios este martes, condicionada por un riesgo país elevado y la influencia ejercida por las elecciones de medio término de Estados Unidos.
Ante la fragilidad en los bonos soberanos, el riesgo país se afirmaba por arriba de los 800 puntos básicos y ratificaba su máximo en un año, lo que restaba interés a los fondos de inversión.
Los estadounidenses celebraron el martes elecciones legislativas, una prueba clave para las aspiraciones del presidente Donald Trump, un aliado directo del mandatario ultraliberal Javier Milei.
¿Por qué caen las acciones y los bonos?
Las acciones y los bonos argentinos caen debido a una combinación de factores externos e internos que generan cautela entre los inversores:
- Incertidumbre por las elecciones en EEUU y Brasil: los mercados financieros globales y locales operan con cautela a la espera de los resultados de las elecciones legislativas en Estados Unidos, lo cual podría modificar el respaldo político y financiero internacional hacia la región. A la vez, el desplome de activos argentinos replicó la tendencia de la ocurrido con el índice Bovespa de la Bolsa de Valores de San Pablo, que este martes cayó por séptima rueda seguida después de la consagración en segunda vuelta de Lula da Silva para un nuevo mandato presidencial.
- Presión sobre las reservas del BCRA: el Banco Central muestra dificultades para sumar divisas, en un contexto en el que el Tesoro necesita acumular dólares para afrontar próximos vencimientos de deuda y compromisos con el FMI (como el pago trimestral de USD 877 millones esta semana). El Central no absorbió divisas en el mercado este martes y las reservas bajaron USD 148 millones, para quedar en los USD 50.293 millones. Igualmente la entidad monetaria mantiene un total de compras durante el año de USD 16.002 millones, por encima del objetivo inicial.
- Suba del riesgo país: como reflejo de un BCRA que no suma divisas, la cotización de los bonos soberanos en dólares acentúa la debilidad y sube el riesgo país argentino medido por JP Morgan, que volvió a superar los 800 puntos básicos. Así se encarecen las condiciones para un eventual acceso de Argentina al crédito internacional, cuando en 2027 se acumulan los vencimientos de compromisos en moneda extranjera. La suba de las tasas de la deuda de EEUU, cercana al 5% anual, también eleva el costo del crédito de los países emergentes.
- Toma de ganancias y debilidad en acciones: los datos de actividad económica muestran caídas importantes en sectores de mano de obra intensiva -comercio, industria y construcción- que no son compensados plenamente por los sectores de crecimiento, como minería, agro y energía. Con una economía en recesión técnica, los precios de las acciones caen ante la expectativa de balances corporativos con cifras más débiles en los próximos meses.
- “Trade” electoral: la incertidumbre política en el plano local también es un factor de inestabilidad. Argentina tendrá elecciones presidenciales en 2027, con Milei lanzado en búsqueda de su reelección, con una economía con escasa reacción. Este contexto pone en duda la continuidad de la actual política económica ante un eventual cambio de gobierno.
Ricardo Delgado, economista de Analytica, atribuyó la caída de los activos argentinos y el aumento del riesgo país a una combinación de factores políticos y económicos. “Hay un riesgo idiosincrático” propio de la Argentina, sostuvo, y distinguió entre “un riesgo político y un riesgo de percepción política” y otro “más profundo, económico”.
Para Delgado, el Gobierno pone el foco en la posibilidad de un cambio de rumbo tras las próximas elecciones presidenciales. “El Gobierno va a enfatizar, obviamente, el riesgo cuca, el riesgo de cambio de régimen”, afirmó. A su juicio, una mayor definición dentro de la oposición podría moderar o profundizar esa percepción: “Cuanta más claridad haya respecto de qué sucede en la tribu de la oposición, eso tenderá o a profundizarse o a calmarse”.
El economista también cuestionó que la administración nacional haya adelantado la discusión electoral. “El Gobierno equivocó haber adelantado tanto el clima preelectoral”, dijo. En ese sentido, vinculó ese proceso con declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, sobre Axel Kicillof: “El anticristo de Kicillof, cuando Caputo habló del anticristo, de alguna manera detonó una salida muy acelerada del período previo a las elecciones”.
Sobre el frente financiero, Delgado consideró que el mercado mantiene dudas acerca de la capacidad del Gobierno para afrontar los próximos vencimientos de deuda. “El Gobierno enfatiza que tiene los swaps, que tiene dólares, que tiene bazuca, pero evidentemente no se le está creyendo en el mercado”, señaló. Por eso, planteó que el Ejecutivo debería presentar “un panorama mucho más preciso, detallado y concreto” sobre las fuentes de financiamiento previstas para los pagos que se aproximan.
Walter Morales, presidente y estratega de Wise Capital, observó que “los activos financieros argentinos iniciaron el mes con marcadas pérdidas a raíz del deterioro del clima internacional y la falta de disparadores locales, combinación que impulsó al riesgo país a su nivel más alto en más de un año”, a la vez que “en el inicio de noviembre, el Banco Central debió suspender las intervenciones compradoras en el mercado mayorista de cambios ante un reajuste entre la oferta y la demanda, motivado por un menor volumen operado en el segmento de contado y un impulso comprador que llevó al tipo de cambio a un nuevo récord nominal”.
Alan Versalli, estratega de Cocos Capital, consideró que “con el ancla fiscal en precios, el foco pasa a la parte externa y a la actividad. Lo más relevante es sostener el proceso de acumulación de reservas que el BCRA viene llevando adelante con compras en el mercado. La continuidad de esas compras, aun en ruedas de mayor volatilidad, es la señal más concreta de capacidad de pago que puede dar el Gobierno. En segundo lugar, lograr que la economía recupere tracción y que mejoren los ingresos reales, porque eso es lo que reduce la incertidumbre electoral. Avanzar con reformas estructurales y acuerdos legislativos ayudaría a mostrar que el programa económico tiene continuidad más allá de una elección”.
“El escenario más probable es de volatilidad. Mientras la prima electoral explique una parte tan importante del spread, es difícil que el riesgo país baje de forma sostenida hasta que se despeje el panorama político. Sí puede haber tramos de compresión asociados a hitos concretos: acumulación de reservas, un acuerdo de financiamiento para 2027 o datos de actividad que muestren recuperación. Pero sin un ancla política más clara, esas bajas probablemente sean parciales y con idas y vueltas. Los activos argentinos ya acumulan un castigo importante en lo que va del año, con el Merval cayendo un 20% en dólares, por lo que un resultado favorable en cualquiera de esos frentes podría tener un impacto positivo significativo”, afirmó Versalli.
“Hay muchos puntos flojos que van en contra del mercado: desde la economía doméstica que no repunta a los problemas políticos de Trump, que podrían arrastrar a Milei también, pasando por un riesgo país que se duplicó en cuatro meses a presiones geopolíticas globales”, sintetizó el analista financiero Marcelo Rojas.
La Bolsa de Buenos Aires cortó este martes una serie de seis caídas consecutivas, aunque el lunes tocó su nivel más bajo desde la rueda previa a las elecciones legislativas de 2025. El índice líder MSCI Merval, venía de acumular un derrumbe de del 12,6% a partir del 26 de octubre.
También los bonos argentinos profundizaron su caída, con un riesgo país que se duplicó desde el piso de 403 unidades del 7 de julio, mientras que el indicador que saltó casi un 30% el mes anterior.
“Los bonos en dólares continuaron cayendo frente a sus pares, mientras que las acciones se vieron arrastradas por factores globales, aunque con un componente local adicional. Los bonos argentinos han sido excesivamente castigados en los últimos días, con pérdidas que no se condicen con su beta a los factores globales, lo que sugiere la presencia de un factor idiosincrático, aunque las noticias locales fueron mixtas a neutrales”, señaló Max Capital.
“Las encuestas no se han deteriorado y los indicadores de actividad sugieren un repunte en septiembre. Es razonable afirmar que los riesgos electorales se están volviendo gradualmente más palpables, pero las elecciones tendrán lugar dentro de casi un año. Por lo tanto, la liquidación de activos parece haber sido excesiva, tanto para los bonos en USD como para las acciones”, acotaron desde Max Capital.
“La señal principal es que el mejor flujo agroexportador de octubre no se tradujo todavía en una reducción sostenida del riesgo argentino. El Banco Central logró una participación relevante en esas divisas durante el mes, pero la corrección de bonos y acciones y el riesgo país cerca de 800 puntos revelan que el mercado exige mayor continuidad”, indicó Vector Investments.
FUENTE: Infobae.