Entrevista

Marzio Full Band, el desafío de hacer música independiente y encontrar un lugar en San Juan

El proyecto nació en 2021 como una propuesta solista y hoy reúne a seis músicos que combinan distintos géneros sobre el escenario.

Lo que comenzó como un proyecto musical individual terminó convirtiéndose en una experiencia colectiva que busca romper los límites de los géneros. Marzio Meglioli, conocido artísticamente como Marzio, dialogó con 0264 Noticias y contó cómo encontró en el formato de banda una nueva manera de llevar sus canciones al escenario. Hoy, junto a otros cinco músicos, construye una propuesta que mezcla rap, rock, funk y jazz, con la experimentación como una de sus principales características y el desafío de abrirse camino en la escena independiente sanjuanina.

El recorrido comenzó en 2021, cuando Marzio empezó a publicar sus primeras canciones, aunque todavía no se sentía cómodo con las presentaciones en vivo. Después de algunas experiencias tocando con pistas, se sumó a "Jarana", una banda con la que ganó confianza y comenzó a interpretar sus composiciones con instrumentos. Cuando ese proyecto redujo su actividad, decidió continuar su camino musical y recuperar sus canciones en formato grupal: "Ya me venía sintiendo muy cómodo tocando las canciones de rap con formato banda entero. Quería seguir tocando en vivo y no me convencía la idea de poner un pendrive y rapear arriba de una base", recordó sobre el origen de Marzio Full Band.

Actualmente, la formación está integrada por seis músicos: Marzio Meglioli en voz y guitarra, Tomás Clement en guitarra, Guido Cocinero en bajo, Lucas Zolazo en teclados, Hilario Senatore en batería y Guido Arce en saxo. Aunque tienen una estructura estable, mantienen la costumbre de sumar invitados en sus presentaciones. En cuanto a su identidad musical, Marzio la define como rap fusión, una propuesta en la que la voz y las rimas funcionan como hilo conductor de diferentes estilos: "Podemos tener canciones súper jazzeras, de repente empezar con algo más punk o tocar algo medio funk. El rap se va a encontrar en todos lados, pero nos gusta meternos en lugares un poquito más pesados y también en otros más tranquilos", explicó.

Sin embargo, el crecimiento artístico también convive con las dificultades de la escena independiente. Marzio sostuvo que conseguir espacios para tocar sigue siendo complicado, especialmente cuando una banda busca pasar de los escenarios autogestivos a lugares de mayor capacidad. Los costos, los permisos y las exigencias de organización aparecen como algunos de los principales obstáculos. También remarcó que no todos los artistas encuentran escenarios donde puedan llegar al público que buscan: "Si no hay lugares para tocar, no hay toques, y si no hay toques no nos podemos mostrar. Hace falta que haya más espacios donde los artistas puedan sentirse cómodos para demostrar su creación y que hay un lugar donde puedan mostrarse", expresó. 

La mayoría de las canciones son composiciones propias que nacen del recorrido individual de Marzio y luego se adaptan al formato grupal. El artista contó que no escribe pensando necesariamente en la banda, sino que primero desarrolla sus ideas y, posteriormente, junto a los músicos, evalúa cuáles pueden funcionar en vivo. Algunas mantienen una estructura similar a las versiones originales de las plataformas digitales, mientras que otras se transforman por completo. Entre sus influencias mencionó a Tyler, the Creator; MF DOOM; The Roots y Death Grips: "No tenemos muchas restricciones a la hora de lo creativo. Mientras yo pueda tirar el rap arriba, podemos ir viendo qué hacemos con los instrumentos. Hay canciones que suenan muy parecidas a las originales y otras que terminan sonando completamente distintas", señaló.

En el plano personal, el músico reconoció que atravesó meses difíciles que afectaron su creatividad y lo llevaron a un bloqueo artístico. Esa etapa encontró una salida con la publicación de un EP reciente, en el que se permitió mostrar una faceta mucho más vulnerable. Aunque al principio sentía vergüenza de compartir esas canciones, la respuesta del público le dio confianza para volver a proyectar su música: "Nunca había estado tan vulnerable a través de mi arte. Cuando vi que a la gente le gustó, pude sacarme ese peso de encima y sentir que tenía la cabeza mucho más fresca para afrontar un proyecto nuevo", contó.

Otro de sus desafíos está en el escenario. Marzio se definió como una persona tímida y explicó que el rap fue una herramienta para aprender a expresarse y mostrarse ante los demás. A pesar de haber ganado experiencia, todavía trabaja sobre los nervios y la vergüenza que aparecen antes de cada presentación. Una relación que va mucho más allá de lo musical y que resume en una reflexión: "Aprendí a expresarme, a sentir, a apreciar el arte y a conocer gente a través del rap. Hoy lo siento como una conciencia, algo más espiritual que me guía a intentar ser la mejor versión de mí", concluyó.

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