2019-02-08

El contador de los Kirchner contó cómo lavaban plata y apuntó contra el juez Oyarbide

Víctor Manzanares declaró durante once horas como arrepentido en el marco de la causa de los cuadernos de la corrupción.

Víctor Manzanares, el hombre que manejó los números del matrimonio Kirchner y que se mantuvo cerca de sus negocios, logró a lo largo de una declaración de once horas, un acuerdo con el fiscal Carlos Stornelli para acogerse al régimen del arrepentido en el marco de la causa de los cuadernos. La declaración se mantiene reservada. Manzanares se refirió principalmente a dos episodios: la estructura societaria montada y utilizada en Argentina para lavar dinero, y el discutido sobreseimiento que dictó el exjuez federal Norberto Oyarbide en 2009 a Cristina y Néstor Kirchner.

El contador de los Kirchner había sido aceptado como perito de parte en la causa donde se los investigaba por su incremento patrimonial del expresidente. En la denuncia, hecha por Enrique Piragini en julio de 2009, se indicaba que el patrimonio presidencial se había incrementado de 2007 a 2008 en un 158 por ciento.

Además, señaló una de las fuentes consultadas, Manzanares se refirió a la pata local de la estructura montada para lavar dinero. Indicó nombres de empresas que fueron adquiridas por el presunto testaferro de los Kirchner, Daniel Muñoz, y dio nombres de quienes formaron parte de las operaciones que se realizaron en Buenos Aires para lavar dinero proveniente de la corrupción. De ser homologada la declaración de Manzanares, estos dichos quedarían asentados en el expediente y motivarían nuevas medidas judiciales.

Manzanares se encuentra detenido en el Penal de Marcos Paz desde julio de 2017 por orden del juez Claudio Bonadio, que en ese entonces instruía la causa Los Sauces. Es decir que, al no encontrarse preso por la causa de los cuadernos, en la que declaró como arrepentido, de quedar homologado el acuerdo, la declaración de Manzanares debería ser evaluada por los funcionarios judiciales a cargo de esa causa, que ya está elevada a juicio oral.

La lealtad del contador hacia Cristina Kirchner se fue disolviendo en los últimos años. Manzanares confesó frente al juez Julián Ercolini que alteró con liquid paper los libros contables de la firma Hotesur, vinculada al lavado de dinero, y que respondía a las órdenes de la expresidenta. Ahora, en una nueva oportunidad, optó por confesar ante la Justicia que diseñó los peritajes contables para que sus clientes fueran favorecidos.

Quedó imputado en la causa de los cuadernos cuando fue mencionado por uno de los presuntos testaferros de Muñoz, Sergio Todisco, y luego por Juan Manuel Campilli, el exministro de Economía de Santa Cruz. Había tenido un intento de convertirse en arrepentido durante el mes de diciembre, pero el fiscal Stornelli no se había mostrado convencido. En la última semana, después de las negociaciones de sus abogados Roberto Herrera y Alejandro Baldini y dos extensas declaraciones, logró el acuerdo con el fiscal.

Los dichos de Manzanares podrían motivar la reapertura de la causa cerrada por Oyarbide. Se trataría en ese caso de la doctrina de la cosa juzgada írrita, que permite reabrir causas de corrupción cuando su cierre fue producto de maniobras fraudulentas.

En los antecedentes recientes, Norberto Oyarbide había dicho, en declaraciones a los medios e incluso cuando declaró en indagatoria por la causa de los cuadernos, que lo apretaban el espía Jaime Stiuso y Javier Fernández para "sacarles las causas a los Kirchner".

Fuente: La Nación.

Te puede interesar