HISTORIAS
El desesperado pedido de una mujer policía desamparada
Nadie ni nada golpea tan fuerte como la vida. Es una lección que Nacira Hidalgo aprendió en carne propia cuando en agosto del año pasado comenzó a vivir necesidades, tornando su situación cotidiana desesperante. Se desempeñaba como agente en la Brigada Femenina del D3 de la Policía de San Juan, cumpliendo su tarea con oficio y dedicación.
Desde temprana edad sintió la vocación de servicio y por eso decidió ingresar a la fuerza. Cumplió funciones hasta hace dos años, cuando fue diagnosticada con esclerósis múltiple, una enfermedad autoinmunitaria que afecta al cerebro y la médula espinal, ocasionando daños a las capacidades físicas.
Su situación fue empeorando con el tiempo, hasta que las autoridades de la Fuerza le comunicaron su pase a retiro en agosto del 2018. Pero lo grave del caso es que su retiro fue sin goce de haberes, lo que generó un perjuicio a su situación, teniendo 36 años, madre de dos hijos de 17 y 10 años y siendo el único sostén económico de su familia. Ni siquiera cobra una pensión.
Desde ese momento, Nacira intentó encontrar explicaciones y fundamentos a esta decisión que la dejó totalmente desamparada, sobreviviendo como se puede. Desde realizar presentaciones ante la Fuerza y el Ministerio de Gobierno a tratar de ser escuchada por los medios. De no haber pasado a retiro, aún le quedarían, al menos, 10 años más de servicio.
En su consideración, la única opción que le queda es que su reclamo llegue a oídos del gobernador Sergio Uñac para contarle de su angustiosa situación, con dos hijos que mantener y con un tratamiento que afrontar. Nacira necesita respuestas para darle un mejor futuro a sus hijos y asegurarse una mejor calidad de vida.
Matías González