2019-12-25

URGENTE

La familia de una nena electrodependiente y una noche de pesadilla

Se trata de Carla Guzmán, de 12 años, la menor que padece hidrocefalia depende de los aparatos eléctricos que la mantienen estable. Tras el fuerte viento que azotó la provincia, se complicó su situación y su madre debió pasar penurias para poder cargar los artefactos. Después de 15 horas, se restableció el servicio.

Carlita tiene 12 años, padece hidrocefalia y parálisis cerebral. Debido a su condición se encuentra internada en su domicilio del Barrio Conjunto 12 en Chimbas. Además, la menor es electrodependiente por lo que el servicio de energía eléctrica es fundamental para poder mantenerla estable.

Sin embargo, tras la llegada de las fuertes ráfagas de viento de este martes por la noche, el servicio se vio interrumpido desde las 21.30. Los aparatos que asisten a Carla dejaron de funcionar debido al corte de energía eléctrica, pero afortunadamente, su familia cuenta con un grupo electrógeno que reanudó el sistema.

Pero para colmo de males, el combustible que mantiene operativo al grupo electrógeno comenzó a agotarse y desde ese momento comenzaron los problemas para su madre.

Según conto Yanina Guzmán a 0264, a sabiendas de la llegada del viento compró $500 de combustible para poder cargar el grupo electrógeno, dinero que gastó con mucho esfuerzo porque atraviesa una delicada situación económica.. Pero debido al rápido consumo que ejerce el artefacto, minutos después de las 5 de la mañana, la nafta comenzó a agotarse.

Es por eso que debió acercarse en reiteradas ocasiones a la sede de la Regional Noroeste para cargar las baterías de los aparatos respiratorios mecánicos y el monitor de frecuencia cardíaca. Allí, los efectivos policiales no dudaron en ayudarla.

“Estuve llamando toda la noche a Energía San Juan. Los llamé más de cinco veces y no tuve respuesta”, expresó Yanina.

Finalmente, a las 12.30 de este miércoles, personal de Energía San Juan llegó hasta la zona para restablecer el servicio, tras casi 15 horas de interrupción.

Afortunadamente, los aparatos comenzaron a funcionar normalmente para tranquilidad de la familia de Carlita.

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