DÍA DE LA MEMORIA, POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA
Sobrevivió la detención en la dictadura y ahora lucha por los derechos humanos
Este 24 de marzo, Argentina conmemora otro Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia, otra jornada de reflexión para recordar a las víctimas de la última dictadura militar.
Son miles las historias que se repiten a lo largo del país. Algunas quedaron en el camino y otras pueden ser contadas hoy en día, como la de Virginia Rodríguez, una de las sanjuaninas que estuvo presa durante los años que duró el "Proceso de Reorganización Nacional".
La mujer es arquitecta, forma parte de la organización "Nosotras", la cual está conformada por ex presas políticas y fue una de las 1200 que fueron privadas de su libertad en 1976.
Tenía 28 años, pertenecía a la Juventud Universitaria Peronista y junto a su esposo y su hijo, fue llevado por las fuerzas conjuntas hasta el RIM 22, donde estuvo desaparecida por tres semanas. Varios días después, los "blanquearon", y los llevaron al Penal de Chimbas. "Esa noche éramos 8 compañeros, uno recuerda todos los momentos vividos pero lo peor fue la amenaza de que iban a hacer desaparecer a mi hijo que tenía solamente 9 meses".
Hermanas de la vida
En 1977, cuando empezaron a trasladar a los presos, Virginia fue llevada a la cárcel de Devoto, en Buenos Aires, donde pasó varios años hasta la vuelta de la democracia al país. "Cuando entrábamos nos decían que íbamos a salir locas o muertas. Fue una experiencia impresionante que me marcó para toda la vida, pero me marcó para bien. Tuvimos la convicción y la inteligencia de ser absolutamente solidarias entre nosotras. Eso nos unió para siempre".
De distintos sectores sociales y con líneas políticas diferentes, las mujeres presas tenían el mismo objetivo en común, conservarse en condiciones para salir con salud. "Hacíamos gimnasia, dibujábamos, escribíamos cuentos a nuestros hijos. Todo a escondidas porque si nos encontraban nos mandaban al calabozo, pero valía la pena," afirma la mujer.
El dolor y la incertidumbre las unió y hasta el día de hoy varias siguen luchando por la defensa de los Derechos Humanos. "Somos hermanas de la vida, nos une un hilo de oro, a pesar de que estamos en distintas provincias y países, algunas tuvieron que salir exiliadas. La mayoría de las compañeras, sigue fiel a sus convicciones de defensa a los Derechos Humanos y aportar a la construcción a una patria y un país para todos".
Seguir en la lucha
A pesar de la dura situación que le tocó vivir, Virginia no habla desde el rencor. Su experiencia la llevó al crecimiento personal y a poder ser representante de la Coordinación de Derechos Humanos en la provincia. "Tenemos la alegría de haber podido ser resilientes para superar esos momentos y seguir construyendo un cambio con nuestras familias y amigos".
La profesional también estuvo presente en varios juicios de lesa humanidad en la provincia, donde hay 20 desaparecidos de la dictadura y varios familiares aún no saben dónde están sus cuerpos. "Tenemos más de 20 compañeros desaparecidos de los cuales, en los juicios todavía no se logra que ninguno de los imputados que están siendo juzgados con pruebas hayan dicho dónde están los desaparecidos. Muchos de los padres de esos compañeros ya fallecieron, juzgar delitos de lesa humanidad es la base de que podamos lograr realmente una democracia real para todos, defendiendo y ampliando estos Derechos Humanos".
La familia
Además de esta constante lucha, Virginia también se dedica a su familia. Sus cuatro hijos viven fuera de la provincia y la premiaron con 6 nietos. "Mis hijos son profesionales y buenas personas. Para nosotros es una compensación de la vida. Todos tienen el molde de defensa de los derechos humanos y de pensar que la patria es el otro".
En ese sentido, la luchadora y ex presa política enfatizó la importancia de la democracia. "A los jóvenes les digo desde el corazón que vale la pena comprometerse desde el lugar y desde donde puedan por defender la democracia y por hacer todo lo posible por profundizar la vigencia y el respeto de los Derechos Humanos. Vale la pena, trabajar para todos, para construir una patria inclusiva, eso da un crecimiento humano y moral muy impresionante que ayuda para poder avanzar y ser un ciudadano digno".
Virginia, al igual que todos los argentinos se une a decir “Nunca más”, levantando con firmeza la bandera de Memoria, Verdad y Justicia por los que hoy no pudieron contar su historia.