Alberto encabeza una misa "por la paz" sin CFK ni la opisición
A pesar de la convocatoria realizada por el oficialismo, la misa que se celebra hoy en la Basílica de Luján “por la Paz y la Fraternidad de los argentinos” no cuenta con la presencia de ninguno de los principales referentes de Juntos por el Cambio, y finalmente se convirtió en una muestra más de unidad del Frente de Todos detrás de la figura de Cristina Kirchner.
El presidente Alberto Fernández confirmó su presencia, llegó al encuentro de caracter religioso y se sentó en primera fila junto al exmandatario Eduardo Duhalde. Mientras tanto, en las afueras de la basílica acompañan organizaciones sociales y sindicatos afines al kirchnerismo como la UOCRA, entre otros.
Segundos antes del inicio del cónclave, la oradora pidió, entre otras cosas, “por la vida de la Vicepresidenta”, haciendo referencia al intento de magnicidio que sufrió Cristina Kirchner la semana pasada.
Entre las intenciones leídas previo al comienzo de la ceremonia, se dedicó una oración por la salud del exsenador del PRO Esteban Bullrich, quien sufre Escrelosis Lateral Amiotrófica (ELA) y permanece internado en el Hospital Austral desde el pasado 1 de septiembre.
“Recibimos una invitación del intendente de Luján para una misa, pero yo no voy a concurrir, en el bloque no hubo debate pero creo que nadie va a concurrir”, expresó el titular del bloque del PRO, Cristian Ritondo. Desde la Coalición Cívica también negaron la asistencia, al igual que Peronismo Republicano de Miguel Ángel Pichetto.
Por su parte, a pesar de las diferencias en las posiciones, y de que dos gobernadores radicales Gerardo Morales y Gustavo Valdés se hayan plegado a repudiar el atentado contra la ex mandataria, la UCR tampoco se sumaron.
La convocatoria a la denominada “Misa por la Paz y la Fraternidad de los Argentinos” surgió de parte del intendente de Luján, Leonardo Boto, quien realizó una invitación a “todas las fuerzas políticas y sus representantes y vecinos y vecinas de otras confesiones cristianas y religiosas”. La Vicepresidenta no asistió a la celebración en su honor, tampoco lo hizo el diputado Máximo Kirchner.
En el plano organizativo, la Basílica se dividió en dos: en la parte de adelante se acomodaron los funcionarios e invitados, mientras que el resto de las galerías fue destinado para unos 4 mil fieles y militantes.