Dos policías condenados por armar una causa por robo
Dos efectivos de la Policía de San Juan fueron condenados este, este martes en el marco del juicio en su contra, acusado de armarle una causa por robo a un joven inocente.
Los dos acusados son el agente Jonathan Gómez, de 27 años y la cabo Lorena Ramos, de 38, investigados por inventar un supuesto delito cometido por Daniel Rodríguez (20).
De acuerdo a fuentes judiciales, el hecho ocurrió en noviembre del año pasado cuando el agente Gómez y su hermano sufrieron un robo mientras hacían reparto de bebidas en el Complejo La Cantera, en Poxito, aprovechando el día de franco del efectivo policial.
Delincuentes no identificados les robaron un cajón de envases de gaseosas y una llave cruz del auto Renault Clío en el que se movían. Los Gómez vieron a un grupito de jóvenes que estaba en una esquina y fueron a increparlos.
Rodríguez llegó al lugar y encaró a los dos hermanos (según contó en su declaración) ya que estos golpeaban a dos menores y creyó que uno de esos jóvenes era su hermano.
Los Gómez respondieron abruptamente, dando paso a una gresca que terminó con el efectivo policial y su hermano apedreados, con los refuerzos policiales que el mismo Jontahan Gómez pidió, agredidos y con el parabrisas del auto roto.
Rodríguez resultó detenido el agente policial denunció que le robaron el teléfono en el forcejeo y que luego al mismo Rodríguez se le cayó en el jardín de una casa del barrio en el que se encontraban.
El joven de 20 años resultó detenido por el robo del móvil pero el insistió en más de una ocasión que le había sustraído el teléfono a Gómez.
Cuando la investigación del caso comenzó, la declaración de una vecina revirtió la situación desligando a Rodríguez y complicando a Gómez.
Es que la mujer declaró que durante el tumulto de ese día, un sujeto vestido con una remera blanca y una bermuda negra tiró un teléfono en el jardín de su casa y que minutos después el mismo hombre fue a buscarlo, a lo que ella se negó.
El hombre se presentó como Jonathan Gómez, agente de Policía, pero la mujer no le creyó. Fue otro efectivo policial que acreditó a Gómez como agente y fue en ese momento en que la mujer recién entregó el teléfono.
Lo que comenzó a complicar a Gómez fue que manipuló el celular por varias horas en vez de entregarlo primero a Fiscalía ya que era evidenicia.
Fue el juez de Flagrancia quien ordenó investigar al agente y a su colega, Lorena Ramos (quien había secundado a Gómez en su declaración) por las contradicciones en su versiones y además, ordenó la liberación de Rodríguez, quien pasó 15 días preso.
Este martes llegaron a instancia de juicio donde la jueza Gema Guerrero condenó a tres años de prisión en suspenso a Jonathan Gómez por el delito de falso testimonio agravado y a un año de prisión en suspenso a Lorena Ramos por complicidad.
El defensor de ambos uniformados quien había solicitado la absolución, anticipó que presentará la apelación ante un Tribunal de Impugnación ya que considera que la vecino dio un testimonio inconsistente.