Javier Milei excluyó de su asunción a presidentes dictadores
En una inusual medida de política exterior, el presidente electo Javier Milei ha decidido no invitar a la ceremonia de asunción presidencial, programada para el 10 de diciembre, a los líderes de Irán, Venezuela, Cuba y Nicaragua. Esta decisión, según Milei, se basa en pruebas contundentes de violaciones sistemáticas a los derechos humanos y respaldo al terrorismo internacional por parte de estos regímenes.
Milei, conocido por su postura crítica y su cambio de enfoque geopolítico, ha trazado una clara línea roja con estos países, en marcado contraste con la agenda internacional de la actual administración de Alberto Fernández. Mientras excluye a los mencionados líderes, Milei adopta una postura más diplomática hacia China, Rusia y Brasil.
La Cancillería argentina ha extendido invitaciones a líderes como Xi Jinping, Vladimir Putin y Lula da Silva, marcando un cambio significativo en las relaciones exteriores del país. A pesar de las críticas durante la campaña electoral por su supuesto escaso conocimiento en política exterior, Milei busca establecer relaciones institucionales con importantes actores internacionales.
Sin embargo, la tarea de incluir a Lula da Silva en la ceremonia no es sencilla. El embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, y Diana Mondino, encargada de relaciones internacionales, están llevando a cabo un complejo movimiento diplomático para persuadir a Lula. Este último, afectado por las declaraciones de Milei y la invitación a su principal adversario, Jair Bolsonaro, muestra reticencia.
Scioli trabaja para destacar la importancia de la relación bilateral entre ambos países y el papel clave de Lula en el Mercosur. Mientras tanto, la futura canciller aconseja minimizar la exposición de Bolsonaro durante su visita a Buenos Aires.