Luto en Santa Teresita: último adiós a Tomás Tello el joven asesinado de una puñalada
En un acto cargado de dolor y angustia, la madre de Tomás Valentín Tello Ferreyra, Samanta, expresó su clamor por justicia frente a la sala velatoria en Santa Teresita. El joven de 18 años fue asesinado por una patota en la mañana de Año Nuevo, y su madre llegó puntualmente a las 16:30 para darle el último adiós.
Después de recibir el abrazo de quienes la esperaban, Samanta brindó unas palabras a la prensa antes de ingresar al lugar donde reposaban los restos de su hijo. Pidió privacidad en el cementerio pero compartió su deseo de que se haga justicia y que todos los responsables sean llevados ante la ley.
Convencida de la posible implicación de más personas en el crimen, Samanta agradeció la contención de la Fiscalía y la visita del intendente de La Costa, Juan de Jesús. Expresó su deseo de esperar y ver cómo se desarrolla la investigación.
Su hijo, Tomás, no era amigo de los homicidas; de hecho, días antes, no les permitió entrar a una fiesta privada, lo que aparentemente desató la ira de la patota. Samanta reflexionó sobre el sufrimiento que pudo haber experimentado Tomás mientras lo perseguían y atacaban a golpes.
Por decisión de la madre, los restos de Tomás no fueron velados, partiendo directamente en caravana hacia el cementerio de Mar de Ajó, donde descansará en un nicho. La abuela de la víctima se encargó de los trámites, ya que Samanta tiene una fecha próxima para una cesárea debido a su embarazo.
En medio del dolor, Samanta compartió que no tuvo un momento para llorar por su hijo desde el trágico suceso, y expresó su incredulidad al ver la noticia en la televisión.
El abogado de Samanta, Adrián Rodríguez, informó que ella declaró como testigo ante el fiscal Pablo Gamaleri y que se está trabajando en abrir el celular de la víctima, con posibles novedades en los próximos días. Mientras tanto, la caravana fúnebre, compuesta por decenas de vehículos, inició su viaje hacia Mar de Ajó, donde amigos de Tomás llevaron una bandera y una camiseta del club Las Quintas, un equipo al que el joven solía asistir frecuentemente.