LEY BASES
Luego de una jornada repleta de incidentes en los alrededores del Congreso, se aproxima el momento de la votación
La esquina del Congreso de la Nación, en la intersección de Callao y Rivadavia, se convirtió en un campo de batalla en el que chocaron manifestantes y fuerzas de seguridad, desde minutos antes de las 16 horas de este miércoles. Organizaciones sociales, piqueteras, de izquierda, peronistas, de derechos humanos, asambleas barriales y sindicatos se manifestaron en rechazo a la Ley Bases que se debate en el Senado. El objetivo fue presionar a los parlamentarios para que rechacen la iniciativa del Poder Ejecutivo. De acuerdo a fuentes policiales, cerca de las 18 horas, se habían detenido a 18 personas por los desmanes y se contabilizaban dos autos incendiados, uno de ellos de un medio periodístico de Córdoba. En tanto, el debate dentro del recinto entre los legisladores de la Cámara Alta continúa, aunque entrando en la recta final. Ingresada la noche, comenzaron los discursos de los jefes de bloque que anteceden a la votación decisiva. La misma se presume más que apretada, incluso se habla de un empate técnico de 36 legisladores por bando, teniendo que desempatar la vicepresidente, Victoria Villarruel.
Los enfrentamientos más fuertes tuvieron lugar en el frente del edificio del Congreso. Un automóvil prendido fuego, gases, y proyectiles volaron en todo sentido, frente a la Plaza de los Dos Congresos. La policía disparó balas de goma, gas pimienta y utilizó los camiones hidrantes para dispersar a los activistas que atacaron el vallado. Durante casi una hora, las esquinas de Callao y Rivadavia, por un lado, y Entre Ríos e Yrigoyen, por otro, fueron un verdadero polvorín.
Mientras los incidentes no cesaron, en el recinto de la Cámara de Senadores continuaba el debate del mega proyecto que el Gobierno busca aprobar durante esta jornada, aunque los senadores no son ajenos a los incidentes y varios de ellos mocionaron para interrumpir el debate dados los incidentes que ocurren en las inmediaciones del palacio legislativo.
De la protesta inicial formaron parte diputados integrantes del bloque de Unión por la Patria. Los legisladores denunciaron que el avance policial fue violento y cinco de ellos debieron ser atendidos por el servicio de emergencias médicas. Esto fue corroborado luego por Cecilia Moreau, compañera de banca de los cinco diputados que fueron trasladados al Hospital Santa Lucía y al Instituto del Quemado, luego de la represión que sufrieron con gas pimienta. Se trata de Eduardo Valdés, Carlos Castagnetto, Leopoldo Moreau, Juan Manuel Pedrini, Carolina Yutrovic y Luis Basterra. De esa nómina, Castagnetto debió ser hospitalizado.
“Los jefes a cargo de cada una de las posiciones están delante. En posición de alerta. La orden es no responder las provocaciones, pero sí hacer cumplir el protocolo”, le explicaron al portal Infobae desde el ministerio de Seguridad. Después de los incidentes se tomó la decisión de vallar por completo la intersección de Callao y Rivadavia para evitar que otras columnas se sumen a los que ya habían enfrentado con la Policía Federal. Lo mismo ocurre en otros puntos de la Plaza Congreso. La idea es entorpecer el acceso a otros manifestantes que ahora deberán dar la vuelta y caminar por Solís e ingresar desde Hipólito Yrigoyen.
“El operativo represivo solo ratifica lo que venimos denunciando. Qué dentro de la Cámara de Senadores se aprestan a votar una ley que es completamente anti pueblo y de saqueo”, le dijo la diputada de la Ciudad de izquierda Celeste Fierro quien después de enfrentarse a la policía adelantó que su organización y piqueteros de izquierda, encabezados por el Polo Obrero “nos vamos a quedar si es necesario hasta la madrugada para evitar que los senadores y senadores vendan a la patria”. “Fue una provocación armada”, opinó el diputado de izquierda Nicolás del Caño.
En diálogo con este medio, desde el Comando Unificado allegados a la ministra Bullrich afirmaron que la decisión del Ministerio de Seguridad es hacer cumplir el protocolo pero, además, que el legítimo derecho al reclamo se desarrolle sin incidentes. “Que no se les ocurra tirar una piedra, levantar una baldosa, porque no, hay límites”, había advertido Bullrich al ser consultada por Infobae.
Pasadas las tres de la tarde la tensión bajó, sobre el asfalto quedaron piedras, botellas de agua congelada y los restos de vidrios de envases que los piqueteros arrojaron sobre Gendarmería, Prefectura y efectivos de la Policía Federal. Ese momento de distensión fue aprovechado por los jefes del operativo para armar un segundo vallado, a cien metros de Rivadavia y Callao para circunscribir al grupo más violento.
Cómo apoyo a los grupos de infantería, los camiones hidrantes se posicionaron frente a la Plaza de Congreso. Los grupos más violentos están sobre el vallado desplegado más temprano sobre el frente de la plaza, ubicado de manera paralela a la venida Entre Ríos. Poco antes de las 15.45, y después de una andanada de piedras y adoquines, uno de los hidrantes actuó para hacer retroceder a los manifestantes. Uno de los agentes resultó herido. Fue el preludio de los disturbios serios que ocurrieron una hora después.
La orden del Comando Unificado es que las columnas no rompan el cerco. Tienen información que grupos extremos intentan llegar al Palacio Legislativo para arrojar objetos contundente contra los ventanales. Pasadas las 16.30 ese escenario finalmente se cumplió.
Las inmediaciones del Palacio Legislativo están valladas y se reforzó la seguridad en el interior del Congreso y los accesos al lugar. En el operativo intervienen cuatro fuerzas federales: Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), Gendarmería, Prefectura y Policía Federal Argentina (PFA). Están apoyadas por la infantería, grupos especiales y brigadas motorizadas. Cinco camiones hidrantes encabezan el despliegue.
Como lo hicieron en otras oportunidades, los piqueteros y movimientos sociales llegaron hasta las inmediaciones de la Plaza Congreso, frente al parlamento, en transporte público. Desde temprano, los grupos más pequeños empezaron a reunirse en estaciones de subtes y trenes como Liniers, Once, Lima, Retiro y Constitución, entre otras. Los grupos sindicales, en cambio, llegaron a los puntos de encuentros, a lo largo de la Avenida 9 de Julio, en micros de larga distancia y se retiraban de inmediato para evitar ser sancionados al estar mal estacionados.
Todas las organizaciones que integran la Unión Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) la Corriente Clasista y Combativa (CCC). el Movimiento Evita y Barrios de Pie fueron los movimientos sociales que organizaron la protesta desde temprano.
También los gremios que integran la CGT, como camioneros, las dos CTA, la Asociación de Trabajadores del Estado, sectores kirchneristas, intendentes peronistas; funcionarios de la gobernación bonaerense de Axel Kicillof.
El Polo Obrero, el MST, FOL, Nuestra América, el Bloque Nacional Piquetero y el MST-Teresa Vive también dijeron presentes en la protesta que originó los disturbios.
QUEMARON UN MÓVIL PERIODÍSTICO
La manifestación desarrollada este miércoles en las afueras del Congreso de la Nación, convocada para protestar en contra del tratamiento de la Ley Bases y el paquete fiscal en el Senado, llegó a su punto más álgido en horas de la tarde, cuando comenzaron a desencadenarse los primeros enfrentamientos con la Policía. En este contexto, un grupo de piqueteros prendió fuego el auto de un canal de noticias.
El vehículo afectado pertenece al medio cordobés Cadena 3, cuyo equipo se encuentra en las inmediaciones del Parlamento dando cobertura a la sesión que transcurre en la Cámara Alta.
El incidente se desató pasadas las 16:30, cuando algunos de los manifestantes que se encontraban en la zona se acercaron al rodado para vandalizarlo en el marco de los incidentes desatados con los agentes policiales.
Todo quedó registrado por las cámaras que grababan en la zona, las cuales captaron el momento en el que los piqueteros dieron vuelta el auto y luego de darle varios golpes comenzaron a incendiarlo. El vehículo quedó prendido fuego en medio de una de las calles y las llamas se propagaron por todas sus partes en pocos minutos.