2024-06-26

Negocios

Una empresa con sede en San Juan fue vendida

La planta -ex Dilexis- estaba en manos de Tía Maruca y ahora fue adquirida por el grupo Argensun Foods.

Este martes se conoció que la fábrica de galletitas con sede en la provincia de San Juan, fue adquirida por Argensun Foods, el grupo argentino fundado por la familia Díaz Colodrero y liderado por Pablo Tamburo, adquirió el 50% del capital accionario y el control estratégico de la operación de la fabricante de galletitas Tía Maruca.

Cabe destacar que la planta principal de la firma está ubicada en calle Sarmiento al 3628, Albardón, donde anteriormente funcionaba PepsiCo. Tras la operación, que contó con varias etapas, Argensun Foods pudo homologar el concurso de acreedores en el que se encontraba Tía Maruca. 

Tras la adquisición, y en diálogo con el diario La Nación, el CEO de la empresa, Pablo Tamburo dijo que "Es cierto. Nosotros estábamos buscando una marca que generara nostalgia y que a su vez nos ayudara en nuestra transformación estratégica de firma agroindustrial a compañía de alimentos". Y agregó que "me parece muy importante destacar también el esfuerzo que hizo Alejandro Ripani -fundador de la empresa- para que este acuerdo llegue a buen puerto y también para encontrar el mejor plan para la firma y para el equipo. Fueron distintas etapas hasta llegar a este momento".

Según informó el medio, que demás de comprar parte de Tía Maruca, compraron la empresa Rojas Proyecto lll, que producen leche chocolatada y yogures Plenty, además de jugos Pura Fresh.

Esta empresa ya incursiona en el mercado de los alimentos produciendo las reconocidas 'Pipas'. Además de tener bajo su órbita una serie de empresas dedicadas a la exportación de alimentos y al mundo del agro.

La historia de la Tía Maruca

Fue fundada en 1998 por Alejandro Ripani, quien hoy sigue como accionista y trabaja en la firma. Tuvo durante los últimos años problemas financieros que la llevaron a un concurso de acreedores que este año fue homologado. Sin embargo, la semilla de Tía Maruca nació mucho antes que en 1998. En 1972, Cliver Ripani, padre de Alejandro, fundó la fábrica de galletitas RC, que produce crackers con y sin sal, galletitas dulces azucaradas y de hojaldre.

En esa fábrica, Alejandro dio sus primeros pasos en el rubro y aprendió el oficio. En 1998 decidió fundar su propia empresa. El nombre surgió de que, en los inicios de la compañía, Ripani había firmado un acuerdo con la cocinera Doña Petrona para el uso de la marca. Como el trato se cayó, el diseñador que hacía el logo propuso el nombre de su tía, Maruca.

En 2017 la compañía dio un gran paso. Adquirió la planta Dilexis en San Juan, en la que la multinacional Pepsico fabricaba galletitas como las Toddy. La operación contempló el traspaso de algunas marcas de galletitas de Pepsico, como Dale y Argentitas, y un contrato por tres años para que Tía Maruca continuara produciendo las Toddy en San Juan, aunque la marca seguiría perteneciendo a Pepsico. En ese entonces, se calculaba que Tía Maruca controlaba 5% del mercado local de galletitas, que está liderado por Bagley (un joint venture entre Arcor y Danone) y Mondelez (la exTerrabusi).

Ese mercado de galletitas local es grande: más específicamente, el segundo del país en volumen de ventas por detrás de las bebidas. Es un negocio que se traduce en un consumo de 12 kilos por persona al año, según datos de la industria. Esta cifra de consumo local de galletitas duplica lo que se come, por ejemplo, en Estados Unidos o México, y está por encima de la media de América Latina, que se ubica en seis kilos por habitante al año. Solo es superado por países como Bélgica y Holanda, que tienen un consumo de este producto de 15 kilos per cápita anual.

Por su parte, Argensun produce las populares Pipas, la marca que llevó al girasol confitero a los kioscos desde la década del 90 y se convirtió en el genérico de la categoría. Se lanzaron en 1996 y se hicieron populares en 1998 gracias al impulso de Cebollitas, una serie que se hizo célebre en la TV infantil de por entonces. Hoy, desde la empresa aseguran que la marca tiene más del 70% de market share y el resto se divide en unas 60 etiquetas que se comercializan principalmente en el interior del país. “Todo el tiempo renovamos nuestro portafolio, pero sobre todo nos permite estar cerca y sentir las nuevas tendencias de los consumidores”, dice Tamburo.

La firma la fundaron hace más de 30 años los hermanos Diaz Colodrero -Pablo, Javier y Fernando, que hoy son miembros del directorio-, y se dedicaba exclusivamente a especialidades agrícolas. En 1989, cuando la híper arreciaba la Argentina y tras dos años de sequía en Estados Unidos, Los hermanos comenzaron a dedicarse a la exportación de productos de las economías regionales y descubrieron en el girasol confitero un nuevo eje estratégico.

“El consumo de las Pipas fue lo que nos permitió despegar. Sabíamos que la idea de un snack como el nuestro funcionaba en distintos países y era un consumo muy cultural, muy maduro, pero nos dimos cuenta de que el nuevo camino iba por el valor agregado”, describe Tamburo.

Por su parte, Plenty y Pura Fresh, son dos marcas que surgen también de la compañía familiar de los hermanos Paschetta. Su fuerte son los jugos listos en sus variedades naranja, manzana y multifruta. Sin conservantes ni colorantes. También el negocio de la leche, yogures y chocolatadas. Producen principalmente en la ciudad de Rojas, provincia de Buenos Aires.

Fuente: LA NACIÓN

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