2024-07-14

SE VIENE LO ESPERADO

Tras el caos, la gran definición en Miami

Los ingresos al Hard Rock Stadium, donde jugarán Argentina y Colombia, colapsaron por completo. En un contexto complejo, se define al mejor de esta edición.

Otro hecho bochornoso golpea al fútbol en Sudamérica. En la previa del crucial encuentro que definirá al campeón, se registraron serios incidentes debido a que una gran cantidad de simpatizantes quisieron ingresar al estadio sin entradas.

Luego de este papelón gigantesco de la organización, sobre las 21.38 horas de nuestro país (20.38 de Miami), ambos seleccionados ya realizaron el calentamiento previo habitual.

Miles de personas están desde hace más de dos horas y media en las afueras del recinto deportivo, intentando ingresar a la cancha. Muchas de ellas son las propias familias de los jugadores de ambos planteles. Por esa razón, los dos equipos tuvieron que detener la entrada en calor previa al comienzo de la definición por el título.

Una de las situaciones que más llamó la atención fue que, mientras decenas de hinchas sufrían por la desorganización de la Confederación Sudamericana de Fútbol, su presidente Alejandro Domínguez (foto abajo) estaba caminando por el césped con una sonrisa en la cara, sin dar una respuesta a los graves incidentes que se vivieron en las puertas de ingreso.

Las imágenes de familias, que pagaron miles de dólares para acceder a ver el que será el último partido de Ángel Di María, y también presenciar otra final con Lionel Messi como el gran protagonista de la selección argentina, llorando en las entradas del estadio marcan el destrato y la poca preocupación de parte de la Conmebol para asegurar que los fanáticos puedan disfrutar de lo que se esperaba sería una fiesta del fútbol en el continente.

Ni hablar del hecho de ver a niños en crisis porque fueron agredidos en los accesos de la cancha, agolpados porque la organización decidió mantener las puertas cerradas en lugar de resolver el ingreso de una forma civilizada y en paz para todos aquellos simpatizantes que se acercaron con sus tickets para presenciar la final entre el conjunto de Scaloni y el del argentino Néstor Lorenzo.

Mientras las imágenes de la transmisión mostraban a personas teniendo que ser atendidas pocos metros dentro del estadio, las caras de fastidio de los jugadores era elocuente frente a la demora en el comienzo del encuentro. Dibu Martínez, que salió en dos oportunidades al campo de juego para hacer su clásico ritual en la antesala del encuentro, decidió detener su entrada en calor y sentarse en el banco de suplentes a esperar junto a Martín Tocalli, el DT de arqueros, sumado a los otros porteros de Argentina.

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