Jaqueado por una denuncia por acoso sexual y laboral
Ahora sí, Bloch renunció de manera “indeclinable” a su cargo de decano de la Facultad de Exactas
Finalmente, Rodolfo Bloch renunció a su puesto de decano de la Facultad de Ciencias Exactas. Lo hizo de manera “indeclinable”, de acuerdo a lo que comunicará el lunes en la reunión extraordinaria del Consejo Directivo de dicha unidad académica, en la que se tratará su dimisión, según consta en el orden del día de tal sesión y que lleva su firma, según trascendió de fuentes calificadas.
Bloch estaba jaqueado por una denuncia por acoso sexual y laboral que le había radicado una funcionaria de Exactas, dado que la Asamblea Universitaria, el máximo órgano de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), se disponía a resolver, el 26 de este mes, si lo desplazaba o no de su puesto. Según las fuentes, los números estaban para su remoción.
Para que eso suceda, son necesarias las dos terceras partes de la Asamblea, la que está compuesta por 127 integrantes. En ese marco, se requieren 85 votos y se superaba esa cifra y Bloch lo sabía, destacaron.
0264 Noticias había adelantado que el aún decano había planteado de forma errónea su dimisión, ya que lo hacía en su cargo docente y de manera condicionada en su puesto de decano hasta que le saliera la jubilación, habían explicado las fuentes. Era un contrasentido, debido a que, si renunciaba como docente, no podía seguir ejerciendo como el máximo responsable de Exactas. Es decir, para ser decano hay que ser docente.
El escrito lo había presentado en su facultad y trascendió que le hicieron ver el error para que lo corrigiera, según había circulado. Así, en el orden del día de la sesión extraordinaria del lunes en el Consejo Directivo consta que el único tema a tratar es que el “ingeniero Rodolfo Bloch comunica su renuncia indeclinable al cargo de decano de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales”.
Es un hecho que el Consejo Directivo le aceptará su dimisión. De esa forma, quedaría en abstracto, es decir, sin efecto, la sesión de la Asamblea Universitaria, ya que su único fin era decidir si lo removían o no de su puesto. No obstante, las fuentes aseguraron que la reunión del organismo sí se llevará a cabo, a las 9 del próximo jueves, en la sede del Rectorado.
Así, los asambleístas se asegurarán de que entre el escrito de renuncia y su aceptación. Cuando tengan los papeles en sus manos, ahí se cerrará la sesión del organismo. Si no ingresa nada, se tratará el pedido de desplazamiento del decano, remarcaron las fuentes. Incluso, afirmaron que Bloch también renunció a su cargo docente, aunque eso no figura en el temario que tratará el Consejo Directivo.
No obstante, era algo que había trascendido que había hecho anteriormente y que lo mantendría. De esa forma, se va de la UNSJ y quedará a la espera de que le salga la jubilación, dado que cuenta con la edad y los años de aporte, sumado a que ya ha iniciado el trámite.
Bloch se vio acorralado luego de que, el 5 de diciembre, el Consejo Superior decidiera que la denuncia en su contra pasara a la Asamblea para su definición final. Se requería una mayoría calificada de las dos terceras partes de la totalidad de los miembros, es decir, 26 votos. Al final, fueron 27 los consejeros que se inclinaron por esa opción, mientras que hubo dos votos en contra y una abstención. Un dato no menor es que hubo nueve ausencias. Los consejeros presentes señalaron que enfrentaron presiones del aún decano.
El resultado fue un cambio drástico de lo que había sucedido en la primera sesión el Consejo Superior para tratar el pedido de destitución de Bloch. El 19 de septiembre, de forma secreta, el organismo terminó archivando el expediente debido a que no se había llegado a esa mayoría especial. Tan sólo hubo 19 miembros que votaron para que la causa pase a la Asamblea. A su vez, hubo 13 abstenciones, entre las que sobresalieron las de los decanos, y seis votos en contra.
Sin embargo, la víctima, a través del gremio del personal no docente APUNSJ, del que es afiliada, presentó un recurso de reconsideración sobre la decisión del Consejo. Es decir, que el propio organismo reviera su definición. El planteo de la denunciante, directora de Apoyo a la Docencia e Investigación, con el respaldo del abogado Roberto Correa Esbry, se basó en que, entre otros puntos, los consejeros que se abstuvieron y los que votaron en contra no fundamentaron sus posturas. Sobre todo, porque fueron en contra del sumario administrativo y el dictamen de la Dirección General de Asuntos Legales, cuyos escritos sostenían que se acreditó el acoso sexual y laboral y recomendaban el desplazamiento de Bloch.
Así, el área de Legales anuló la resolución de archivo del Consejo, debido a su falta de motivación y fundamentación. Es que, todo acto administrativo, como esa disposición, necesita del requisito clave de la fundamentación, cosa que no estaba. Por eso, se abrió la sesión del 5 de diciembre, la que ordenó el pase a la Asamblea.
Además, Bloch había jugado sus últimas cartas al pedir la nulidad de esa última decisión del Consejo y solicitar la suspensión de la Asamblea. Se basó en que no tuvo el tiempo ni la posibilidad de presentar un recurso de revisión o reconsideración, una especie de apelación.
Sin embargo, tal planteo fue rechazado ayer por el área legal y el propio Consejo, debido a que lo que había dispuesto el organismo no es un acto definitivo, susceptible de revisión. Sucede que lo que había resuelto es que se tratase en la Asamblea. Así, el aún decano quedó a tiro de la instancia final, la que apunta evitar con la renuncia de su cargo.