Movimiento
Una exintendenta vuelve al ruedo con un cargo de peso en Fiscalía de Estado
En la década de los 90, Zulma Ortiz supo ocupar un rol clave dentro de la política sanjuanina. La joven dirigente logró ser electa diputada por Rawson en 1991, bajo la intendencia de Carlos Fernández y con el sello de la Cruzada Renovadora, espacio que abandonaron para conformar el MODEIN (Movimiento Democrático Independiente). Ese espacio retuvo la comuna entre 1995 y 1999, año en que, gracias a la Alianza, Zulma Ortiz logró que los vecinos de Rawson la eligieran intendenta. Por su parte, y en lo que en la provincia se llamó Alianza por San Juan, Alfredo Avelín logró la gobernación venciendo en las urnas al justicialista Jorge Escobar. Ortiz fue la jefa comunal hasta 2003, cuando Mauricio Ibarra se impuso en los comicios y se coronó intendente. Tras ese cambio, la dirigente prácticamente dejó la política, hasta ahora, que fue nombrada en un puesto clave en Fiscalía de Estado que comanda el orreguista Sebastián Dávila.
Así lo confirmaron fuentes calificadas, quienes explicaron que Ortiz fue designada como “asesora” dentro de Fiscalía de Estado. Dicho órgano es el que defiende los intereses de la provincia en las causas judiciales, tanto en aquellas que se tramitan en el fuero local como en las que se desarrollan en el ámbito federal y llegan a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Según se supo, dentro de Fiscalía existen dos cargos que son netamente políticos, es decir, que quedan a disposición de las autoridades provinciales de turno. El primero, y más importante, es el del fiscal de Estado Adjunto, puesto que define el gobernador pero que requiere el visto bueno de la Cámara de Diputados. El segundo es una asesoría, que decide el fiscal de Estado a través de una resolución que firma el Gobernador, pero que no necesita de un acuerdo legislativo. Este último es el cargo que ahora ocupa Ortiz.
Un dato clave que también pudo confirmar este medio fue que, si bien el cargo es una asesoría, Ortiz está trabajando estrechamente con Dávila, al punto que la dirigente está ocupando la oficina contigua al fiscal y que siempre correspondió al fiscal de Estado Adjunto. Incluso, quien estuvo ocupando dicho puesto hasta el arribo de Ortiz fue Gastón Orzanco, el segundo de la entidad hasta el cambio de gobierno. Las fuentes aclararon que la abogada no cuenta formalmente con el cargo de fiscal adjunto, pero hay algunos que entienden que está cumpliendo esa función dentro de Fiscalía.
El ingreso de la exintendenta de Rawson a Fiscalía de Estado se formalizó en febrero, pero recién trascendió en estos días. Según se supo, su arribo se debe, además de su tarea profesional como abogada, a su relación con Dávila, pero también con el vicegobernador Fabián Martín, ya que los tres compartieron estudio jurídico previo a asumir como funcionarios públicos. Incluso, con el presidente nato de la Cámara de Diputados, mantiene una relación desde la década de los 90, cuando Martín ocupó el cargo de jefe de la Policía comunal de Rawson, en la gestión de Carlos Fernández. Por otro lado, según confirmaron fuentes calificadas, en estos últimos años, Ortiz participó activamente en los equipos técnicos que Orrego conformó entre 2022 y 2023, previo a ser electo gobernador.
El órgano que defiende los intereses del Estado es una de las pocas entidades del Ejecutivo en las que existen cargos vacantes, como lo es el de Fiscal de Estado Adjunto. Hasta ayer, el puesto que también estaba disponible era el de secretario de Seguridad, ya que Orrego eligió a quien hasta el momento era el director del Servicio Penitenciario, Enrique Delgado.