REPERCUSIONES
Desde el Penal, desmintieron a De La Fuente: “Vive dignamente, con comodidades mínimas e indispensables”
Desde el Servicio Penitenciario Provincial salieron a desmentir la denuncia realizada por la defensa del abogado Gustavo de la Fuente, que se encuentra detenido procesado como presunto coautor del delito de trata de personas con fines de explotación sexual y laboral.
Carlos Suárez, subdirector a cargo de la dirección del SP, manifestó que De la Fuente, como el resto de los 32 internos con los que comparte pabellón, recibe asistencia las 24 horas, se le administra la medicación correspondiente y desmintió que se lo haga orinar en una botella durante la noche.
“Vive dignamente, con comodidades mínimas e indispensables”, dijo Suárez en Radio Light.
El subdirector reconoció que uno de los controles se le detectó Chagas al detenido, pero afirmó que se trata de algo crónico. “Se le hace un estudio en el mes de marzo y se le detecta que es paciente crónico de chagas y que el posiblemente no lo supiera. Todos los meses se llevan adelante desinfecciones en el Penal”, agregó.
Además, dijo que “está atendido y recibe el medicamento por medio de la “toma observada”. En contraposición, Fernando Castro, abogado de De la Fuente, manifestó en el escrito que presentó ante la Justicia Federal que el estado de salud de su defendido se puede ver agravado porque, presenta problemas de tiroides y diabetes “los que no están siendo tratados y medicados adecuadamente, lo cual está repercutiendo notoriamente en su salud general”.
“Los internos tienen accesos durante el día a un baño colectivo y después de las 20, le deben solicitar autorización al personal de contacto si necesitan salir al baño o recibir asistencia. Yo descarto lo que dice, el personal está capacitado desde lo humano para atender a los internos”, sumó.
La causa
La causa en la que está involucrado el reconocido abogado penalista es compleja. Según el procesamiento, que fue confirmado a fines del año pasado, De la Fuente era uno de los dueños de una agencia de modelaje en la que, en realidad, unas 21 mujeres realizaron transmisiones en vivo (streaming) de contenido erótico y actos sexuales con usuarios de otros países. Según la imputación, los propietarios de la empresa se aprovecharon de la situación de vulnerabilidad y de pobreza de las víctimas, con el objetivo de maximizar ganancias con el material que producían. Así, quedó en la mira el profesional y también uno de los socios, John Sebastián Quevedo, oriundo de Colombia, junto con Wuillider Rodríguez Martínez, también de nacionalidad colombiana. El primero fue imputado como presunto coautor del delito de trata de personas, mientras que el segundo estaba procesado como partícipe necesario de la maniobra, pero la Justicia cambió la calificación a partícipe secundario. De ser encontrado culpable, De la Fuente enfrenta un castigo de 4 a 8 años de prisión.