AUDIENCIA
Habló uno de los barras y negó haber recibido dinero para atacar a Salvalaggio: "El muchacho me insultó y yo le di una piña"
Este lunes se llevó a cabo una nueva audiencia en el fuero de Flagrancia contra los tres barrabravas oriundos de Buenos Aires que permanecen detenidos con prisión preventiva, acusados de haber atacado brutalmente al empresario bolichero Juan Manuel Salvalaggio.
Durante la jornada, uno de los imputados, Mariano Ariel Rivero, decidió romper el silencio y dar su versión de los hechos. Negó haber sido contratado para agredir a Salvalaggio y aseguró que el violento episodio se desencadenó tras una discusión. “El muchacho me insultó y yo le di una piña”, declaró ante la jueza. También insistió en que no recibió dinero para golpearlo, y explicó que solo fue a reunirse con él por una supuesta cobranza.
En un tramo de la audiencia, le preguntaron si conocía a los productores de eventos señalados como posibles autores intelectuales del ataque: Mariano Gastón Tomsig —quien fue liberado por decisión del juez de Impugnación, Maximiliano Blejman, bajo medidas coercitivas— y Martín Quiroga Massa. Ante esto, Rivero respondió que se contactó telefónicamente con Quiroga Massa por la mencionada cobranza, pero afirmó que quien lo contrató fue un tal “Mariano Buffet”.
Su testimonio se suma al de la propia víctima, quien en los primeros días de mayo relató en sede judicial lo vivido: “Los tres me pegaron, me arruinaron la vida. Sueño con ellos todos los días de mi vida”, dijo entonces Salvalaggio.
La audiencia fue presidida por la jueza María Gema Guerrero. El fiscal Alberto Martínez, de la UFI de Flagrancia, llevó adelante la acusación, mientras que la defensa estuvo a cargo de los abogados César Jofré y Cristina Soriano.
Los otros dos imputados en la causa son Carlos Daniel Ledesma, con domicilio en Florencio Varela, y Brian Emanuel Espinoza, también de Lanús, quienes aún no han declarado. Está previsto que lo hagan este martes, cuando continúe el proceso. Luego se presentarán los alegatos y se definirá la sentencia.
El ataque ocurrió en abril, en la puerta del edificio donde reside Salvalaggio, en Capital. Allí fue interceptado por tres hombres que lo golpearon con brutalidad, causándole fracturas en la nariz, el pómulo y la mandíbula. Los agresores fueron detenidos poco después, y aunque la causa se centra en lesiones graves, no se descarta un posible ajuste de cuentas o intento de robo.