Este viernes
Finalmente, el Tribunal de Cuentas rechazó la recusación de Baistrocchi contra Pablo García Nieto y Juan Flores
Este viernes, fuentes oficiales confirmaron que el Tribunal de Cuentas de San Juan rechazó la recusación presentada por el exintendente de la Capital, Emilio Baistrocchi, contra Pablo García Nieto y Juan Flores. La decisión ratifica la continuidad de ambos en el expediente donde se investiga la gestión del exjefe comunal por presuntas irregularidades en obras de vereda por un monto cercano a los 19 millones de pesos.
La recusación se había originado a raíz de los cuestionamientos de Baistrocchi, quien argumentó que existe una supuesta persecución política en su contra. En ese contexto, también había solicitado el apartamiento de la fiscal de Cuentas, María Inés Coll. Según el exintendente, tanto García Nieto como Flores responden al exgobernador y actual senador Sergio Uñac, con quien mantiene una fuerte disputa tras su salida del Partido Justicialista (PJ).
Cabe recordar que el conflicto entre Baistrocchi y los integrantes del Tribunal se intensificó durante el último año de su gestión. En declaraciones públicas, el exfuncionario calificó a los miembros del órgano de control como “caniches” de Uñac, lo que marcó un claro quiebre político con el sector uñaquista. Esta tensión derivó en la presentación de recusaciones que ahora fueron rechazadas formalmente.
En paralelo al pedido de apartamiento, Baistrocchi presentó su descargo ante el Tribunal, en el que negó categóricamente las imputaciones por las obras de vereda. Sostuvo que la acusación no tiene sustento y solicitó que el expediente sea archivado. No obstante, el organismo de control avanza con el análisis de los cargos y la documentación correspondiente.
Con esta resolución, el Tribunal de Cuentas reafirmó la participación de García Nieto y Flores en la causa, y allana el camino para continuar con la investigación administrativa. El caso sigue sumando tensión en el escenario político local, donde la disputa entre el baistroquismo y el uñaquismo sigue sin tregua.