Reclamo
En medio de la suspensión de la Ruta 40, en la UOCRA afirman que a fin de mes dos proyectos mineros comenzarán a subir trabajadores
En un contexto delicado por la paralización de las obras en la Ruta 40, la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA) confirmó que hacia fin de mes comenzará la incorporación de trabajadores en dos proyectos mineros. La reactivación representa un alivio parcial para el sector, tras la suspensión de más de un centenar de empleados.
“Se trata de los proyectos mineros José María–La Majadita, a cargo de la UTE Terusi–Semisa, y Angualasto–La Majadita, de la empresa Zlato. El ingreso de trabajadores será progresivo y, en su punto máximo, podrían llegar a emplear hasta 300 personas”, explicó Alberto Tovares en el programa Demasiada Información, por Radio Light. Según estimaciones, el mayor volumen de actividad se dará entre fines de agosto y principios de septiembre.
Paralización de la obra en la Ruta 40
El conflicto por la obra de repavimentación de la Ruta 40 sigue generando preocupación en San Juan. Desde la UOCRA confirmaron la suspensión de 105 trabajadores, quienes permanecerán inactivos desde el 21 de julio hasta el 9 de agosto, sin percibir haberes. “Esta es una medida drástica, pero se ajusta al convenio colectivo de trabajo. Solo puede aplicarse una vez al año y lamentablemente se tuvo que usar ahora”, explicó el secretario del gremio en la provincia, Alberto Tovares, en declaraciones a Demasiada Información, por Radio Light.
El origen del conflicto está en una deuda que el Gobierno nacional mantiene con la empresa Dumandzic, encargada de la obra. El pasivo supera los $2.800 millones y corresponde a seis certificados impagos. “No entendemos por qué no se envían en tiempo y forma, ya que son fondos del BID que ya están otorgados para este proyecto. Esa plata no se puede tocar, tiene que ir al destino original: la Ruta 40”, remarcó Tovares.
El dirigente también señaló que el gobierno provincial fue informado y que el propio ministro de Infraestructura expresó su descontento. “El ministro estaba molesto. Decía que no lo podía creer y estaba buscando cómo destrabar una situación que perjudica directamente a San Juan”, comentó. La obra es considerada estratégica para la conectividad y el desarrollo de la región.
Además del impacto económico para los obreros, el parate genera incertidumbre en el sector empresarial. “El viernes pasado los testimonios de los trabajadores eran duros. No sabían si había despidos o no. Después nos dijeron que había que hablar con el ministro. Nosotros propusimos alternativas porque esto no era lo mejor”, señaló Tovares. Mientras tanto, el gremio y las empresas esperan una resolución urgente para evitar consecuencias mayores.