CASO RESONANTE
Con un importante operativo, detienen en La Bebida al hombre de 74 años que realizó la amenaza en el recital de Lali: "Me mandé una cag...", admitió
En una vivienda del Lote 20, en la localidad de La Bebida, en Rivadavia, la Policía de San Juan, en conjunto con la UFI Genérica, con el fiscal Alejandro Mattar a cargo, realizó un importante operativo donde se detuvo a una perrsona identificada como Juan Carlos Salem, quien realizó la amenaza de bomba el pasado viernes, en la previa del recital de Lali Espósito, en el estadio Aldo Cantoni. Además, se secuestró un revólver en la casa, el cual no tendría la habilitación necesaria. Cabe destacar que cuando Salem fue retirado de la propiedad, ya detenido, amenazó a la prensa con una contundente frase hacia los familiares suyos que tenía cerca: "A estos que están filmando, háganlos cag...", espetó antes de ser ingresado a un patrullero para su traslado.
Según fuentes judiciales, a Salem se lo encontró en el interior de la casa, junto a su esposa, donde se realizó un importante procedimiento. En tanto, se conoció que el anciano realizó la llamada el pasado viernes y luego destruyó el celular, aunque igualmente pudo ser localizado por el número de IMEI. Mientras que, al momento de su detención, reconoció que "me mandé una cag...".
Así, la Policía y los funcionarios judiciales, estuvieron varias horas en la vivienda, de condiciones humildes y ubicada sobre Avenida Ignacio de la Roza pasando calle Comercio, realizando diversas actuaciones. En tanto, se observó el ingreso de personas que transitaban por el lugar, los cuales fueron solicitados como 'testigos' de la situación, tal cual ocurre en operativos de esta clase.
Cabe recordar que, la amenaza de bomba obligó a evacuar el Aldo Cantoni horas antes del recital de la cantante pop. Aunque no se encontró ningún artefacto explosivo, el episodio dejó en alerta a las autoridades y generó preocupación entre los asistentes. Desde la Justicia confirmaron que trabajan con tres hipótesis delictivas, cuyas penas van desde los 2 hasta los 10 años de prisión. Lo que sí quedó determinado es que la amenaza se realizó desde un celular con característica de Buenos Aires y fue llevada a cabo desde Marquesado, en Rivadavia.