Estrategia y equilibrio
Avanza la campaña electoral y Orrego acentúa su distancia con Milei, aunque con prudencia
No sólo dirigentes y funcionarios del Gobierno provincial venían diferenciándose de la gestión del presidente libertario Javier Milei, sino, también, los candidatos a diputados nacionales del frente oficialista X San Juan, con el vice Fabián Martín a la cabeza. El jueves, el que acentuó ese distanciamiento fue el propio gobernador Marcelo Orrego, al oponerse al veto presidencial a la ley de financiamiento universitario, una medida que salió justo en el Día del Maestro.
Si bien, en la práctica, la gestión orreguista está prácticamente en las antípodas de la libertaria, en cuanto a la presencia eficiente de un Estado como articulador en la vida social y económica, lo cierto es que ha tenido un vínculo institucional y ha brindado gobernabilidad, a través del acompañamiento en la sanción de leyes claves para el Gobierno nacional.
Eso ha sido suficiente para que el peronismo, o muchos de sus referentes, salgan a hacer la analogía de “Orrego es Milei”. Incluso, en la oposición hay dirigentes que sostienen que, en campaña, se tiene que profundizar esa idea.
En ese contexto, inevitablemente atravesado por lo electoral, el Gobernador marcó una de sus pocas, sino la única, diferencias con Milei. Aclaración: hecha de manera pública, porque la visión contrapuesta en diferentes temas es amplia, de acuerdo a cómo se expresa Orrego a través de sus actos y hechos de gestión.
Entonces, hay un alejamiento mayor, aunque prudente, sin críticas estruendosas del santaluceño. De acuerdo a sondeos que manejan tanto en el oficialismo provincial como en el PJ, La Libertad Avanza se encuentra hoy en San Juan en un tercer puesto, alejado de las dos primeras posiciones, con un 10 y 15 por ciento de intención de voto. El impacto de los audios sobre presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad que impactan a la hermana del presidente, Karina Milei, ha afectado la postura libertaria de ir contra “los curros de la casta”, entre otros y variados traspiés políticos y de gestión.
Así, es lógico que se despeguen de un sector que viene golpeado y criticado, más cuando, de acuerdo a los sondeos del oficialismo, muestran un elevado nivel de aprobación de gobierno, imagen e intención de voto a favor de Orrego, en el que el parte del desafío es el traslado a sus candidatos.
Ahora, ese distanciamiento se ve cuidadoso. No es rupturista. En primer lugar, porque debe seguir dialogando con un gobierno nacional que juega al extremo con la distribución de recursos, por ejemplo. Y, en segundo término, porque, reconocen fuentes en el oficialismo, hay un electorado compartido entre Orrego y Milei, el cual rechaza al kirchnerismo.
Explican que se condensó en la elección provincial 2023, con el gran triunfo del santaluceño, que casi llegó al 52 por ciento. De hecho, las expresiones netamente libertarias obtuvieron un bajo caudal. Luego, en los comicios nacionales, en los que se eligió presidente, diputados y senadores, ese votante se inclinó decisivamente hacia Milei (34,88%) y, por arrastre, a sus candidatos (30,87). Relegando a un tercer lugar a Patricia Bullrich (23,45%), la postulante a la presidencia de Orrego, y, por ende, a su lista (poco más de 25,6%).
Es una mirada, que puede ser discutible. Pero los que la sostienen indican que un votante desencantado con el presidente tiene más chances de inclinarse a favor de los candidatos de Orrego, dado que están parados enfrente del kirchnerismo y que, si bien exhiben diferencias con Milei, garantizan gobernabilidad y no ponen palos en la rueda.
Ese equilibrio del Gobernador, quizás, se vio con la convocatoria de la Nación a los mandatarios provinciales, luego de la abrupta caída en la elección en Buenos Aires. Orrego aseguró que, si lo invitan, asistirá. Además, en sus definiciones remarcó que, si hay un diálogo en el que van a estar presentes los intereses de San Juan, esa silla la ocupará él. Además de la lógica del ejercicio del poder, es un mensaje a tono con la campaña.
Luego, en el frente orreguista entienden que hay chances de captar un voto peronista tradicional, debido a las políticas, como las sociales, que ha llevado adelante la gestión orreguista.
Además, se han dado traspasos peronistas, como el del concejal de Pocito, Oscar Arévalo, y el excandidato a intendente Daniel Salvadó, a las filas orreguistas. Las fuentes señalan que también se ha producido en militantes de base, que no cuentan con exposición pública, pero son de territorio. En San Martín, en otro ejemplo, señalaron que un grupo de dirigentes que trabajó para la excandidata a intendente y expresidenta de la Junta, Paula Caballero, se incorporó al frente oficialista.