Junta Electoral Nacional
El jueves proclamarán a los diputados nacionales electos, ¿acorta los tiempos de la decisión de si Martín asume o no?
Las autoridades de la Junta Electoral Nacional de San Juan proclamarán a los diputados nacionales electos, a los que les entregarán sus diplomas luego de consagrarse en la legislativa del 26 de octubre. Es una ceremonia tradicional y protocolar, previa a la asunción del 10 de diciembre, pero que, en esta ocasión, cobra una relevancia extra. ¿Acorta los plazos de la definición sobre si el vicegobernador Fabián Martín ocupará o no la banca en la Cámara baja?
Es probable. Hay fuentes en el oficialismo que reconocen que es difícil que renuncie una vez que reciba el diploma y sea proclamado. En realidad, podría hacerlo, pero se agregaría otro costo político al hecho en sí de no tomar posesión del cargo por el que compitió y que en campaña dijo que asumiría.
La otra alternativa es, claro está, que se instale en Ciudad Buenos Aires y se siente en la silla en la Cámara de Diputados de la Nación. Justamente, las dos posturas, asumir o no, han sido fuente de análisis tanto del propio vicegobernador como de su equipo y en el oficialismo. En la evaluación también se encuentra el rol o el lugar que pueda tener en 2027.
La proclamación, según fuentes oficiales, será a las 17 horas, en el Anexo Emar Acosta de la Legislatura. La actividad estará encabezada por la Junta Electoral Nacional, integrada por el juez subrogante del Juzgado Federal N°1, Pablo Quirós; el fiscal federal Fernando Alcaraz, y la presidenta de la Corte de Justicia de San Juan, Adriana García Nieto.
Además de Martín, recibirán sus diplomas el justicialista Cristian Andino y Abel Chiconi, de La Libertad Avanza. Los que dejan las bancas son los peronistas Walberto Allende y Fabiola Aubone y la bloquista disidente, aliada del orreguismo, María de los Ángeles Moreno.
Las miradas están puestas en el actual vicegobernador. En diferentes declaraciones, ha manifestado, en líneas generales, que va a hacer lo que decida el gobernador Marcelo Orrego. Además de tratar de trasladar el costo de tal definición, en el medio están sus deseos y aspiraciones a futuro.
Ahí es donde empieza a tallar 2027, reconocen las fuentes. Si no asume, se queda como vice y al frente de la presidencia de la Cámara de Diputados, el lugar que le ha servido, en mayor o menor medida, será discutible, como una especie de vidriera en la gestión orreguista. Ha entablado los nexos y contactos con bloques aliados y peronistas para sacar las leyes que necesita el oficialismo, teniendo en cuenta el escenario de minoría con el que tomó las riendas.
Dentro de dos años, no será candidato a gobernador, dado que la principal figura es Orrego y eso es indiscutible y las fuentes señalan que el propio Martín reconoce que es el momento de su compañero de batallas. ¿Volvería a aceptar una postulación para la Vicegobernación? Él mismo ha reconocido en manifestaciones a los medios que no se ve en un eventual segundo mandato como vice.
¿Qué opciones quedan? ¿Volver a Rivadavia, cuando le dejó la posta a su socio y amigo Sergio Miodowsky? No aparece como viable. ¿Esperar la designación en un Ministerio, dentro de la posibilidad de reelección que tiene la gestión provincial? También se ve compleja.
¿Candidatearse a diputado nacional en 2027, cuando puede arrastrar la renuncia, justamente, a dicho cargo en el que fue electo? Por eso, las fuentes indican que todo ese razonamiento lleva a que lo más conveniente sería que asuma este 10 de diciembre, sumado a que evitaría las críticas que puedan achacarle por no acceder al puesto en el que fue elegido. Cuestionamiento que saldrá, más que nada, de la oposición peronista, que lo puede utilizar para esmerilar su imagen. Su impacto en la sociedad es también discutible, aunque puede llegar a infringirle algún tipo de daño.
Si el camino es el de asumir, la proclamación de este jueves revalidará esa idea. Ahora, puede renunciar a la banca de diputado nacional antes de esa fecha y, en realidad, también después, solo que cargaría con la mochila de haber recibido el diploma de diputado nacional. Por eso, no son pocos los que piensan que se acortan los momentos de definiciones.
Los que piensan que debe quedarse como vice y con el timón de la Cámara sostienen que partir al Congreso es ir a “Siberia”, una analogía a quedar freezado o congelado políticamente, alejado de la construcción territorial y perdido en el universo de los 257 diputados nacionales. Sumado a que estará en el barro de los temas más complicados o polémicos que encare el Gobierno nacional libertario.
Si renuncia al cargo de legislador nacional, se dispararía el mecanismo de reemplazo ya señalado con anterioridad: le corresponde al bloquista Federico Rizo (tercer candidato titular), pero su ingreso a la Cámara baja nacional implicaría que asuma, en la Legislatura local, la peronista Graciela Baraza, del gremio gastronómico. Entonces, el bloquista no asumirá y lo hará el segundo suplente, el orreguista Carlos Jaime.
Por otro lado, los que entienden que debe ocupar la banca, además de evitar el costo político, argumentan que es una chance de generar y estrechar vínculos a nivel nacional de forma personal, aunque admiten que enfrentará el desafío de no pasar desapercibido y cuidar, a su vez, su construcción política local.
Todas las variables están en juego y parece que los tiempos de definición se han reducido.