Insólito secuestro
Hallazgo de cocaína en un cargamento de bananas: el traslado frustrado, dos llamados de alerta y el supuesto reparto de la droga entre changarines
El descubrimiento de 63 kilos en total de cocaína durante el fin de semana fue insólito. La droga era transportada desde Salta en un camión que llevaba un cargamento de bananas hacia Mendoza, pero que no pudo entrar a la vecina provincia por la falta de una documentación. Así, el chofer tuvo que guardar los cajones de fruta en un depósito de Rawson, lo que generó el primer llamado de alerta del dueño del local a la Policía, que en esa primera inspección no encontró nada. Luego, hubo un traslado de parte de la carga de bananas hacia el Mercado Concentrador de Frutas y Hortalizas de Rawson en otro camión con un nuevo conductor, el que avisó a Gendarmería dado que le habían dejado una caja sospechosa. Ahí sí se halló droga (unos 17 kilos) y quienes les dejaron el paquete fueron unos changarines que cargaron su vehículo y que se habrían repartido el “botín” con los ladrillos de cocaína, indicaron fuentes ligadas a la investigación.
Todo está bajo investigación y, de hecho, un changarín, identificado por las fuentes como Pizarro, enfrentó el martes la audiencia de formalización de la Investigación Penal Preparatoria que llevó adelante el fiscal federal Francisco Maldonado ante el juez de Garantías Leopoldo Rago Gallo. Se trata del único detenido hasta el momento, que fue apresado en el Mercado Concentrador, en donde trabaja hace unos 15 años, cuando devolvió 12 kilos de cocaína que tenía en una mochila.
El changarín no tiene antecedentes penales y quedó imputado por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, por lo que el fiscal pidió que quedase detenido con prisión preventiva. Sin embargo, el magistrado le otorgó la prisión domiciliaria, indicaron las fuentes.
El hallazgo de cocaína en el procedimiento en el Mercado Concentrador (los 17 kilos en el camión y los 12 que entregó el changarín) disparó una serie de allanamientos ordenados por la Justicia, que condujo a la casa de un segundo changarín. El sospechoso no fue localizado, pero los investigadores encontraron en el fondo de su vivienda, en un terreno aledaño, una mochila con poco más de 33 kilos de esa droga. Así, el procedimiento acumuló 63 kilos con 121 gramos de cocaína, según fuentes de Gendarmería.
El changarín está prófugo y sobre él pesa un pedido de captura, al igual que el camionero que venía de Salta transportando la droga. Ese conductor se escapó luego de dejar el cargamento de bananas (y el de cocaína) en el depósito de Rawson, dijeron las fuentes.
También está bajo investigación un tercer changarín, al que le allanaron la casa, pero no le secuestraron ningún estupefaciente. Luego del procedimiento, se presentó con un abogado en Fiscalía y se notificó de la causa, aunque no quedó detenido.
Además, de acuerdo a la información recabada, los investigadores sospechan de la existencia de un cuarto changarín que habría participado del reparto de la droga. La hipótesis que hay es que, una vez que se toparon con el cargamento de cocaína, los changarines habrían ideado una distribución de unos 16 o 17 kilos por persona.
Por eso, la caja que le dejaron al segundo camionero tenía tal cantidad y se la habrían entregado como para que tuviera una parte y guardara silencio de la maniobra que se habría desplegado, indicaron las fuentes.
Entonces, ¿los 33 kilos que secuestraron en la vivienda del changarín prófugo era una doble ración o tajada debido a que uno de sus compañeros no aceptó su parte del botín? Es algo que la Justicia trata de determinar.
¿Y los 12 kilos que entregó el changarín arrepentido? ¿Faltan 5 kilos y dio una parte? Es otro punto bajo investigación.
El caso estalló el viernes y se prolongó hasta el día siguiente. El camionero que venía de Salta no pudo entrar a Mendoza con los cajones de bananas (y la droga) porque no contaba con un Certificado de Tránsito de Vegetales, un documento sanitario y fiscal emitido por el Senasa. Fueron los inspectores del Control Fitosanitario de San José, en la vecina provincia, los que le exigieron el certificado. Por eso, tuvo que volver a San Juan y la solución fue buscar el depósito en Rawson, cerca del Mercado Concentrador.
De acuerdo a las fuentes, el dueño del cargamento de bananas se contactó con el propietario del depósito para que le hiciera un lugar para guardar la mercadería. Ese llamado desató la primera alerta, dado que no era la primera vez que hablaban y, habitualmente, le pedía espacio para tomates y no para bananas. A ello se le sumó el hecho del problema que tuvo el camión en el Control Fitosanitario de Mendoza.
Por eso, el dueño del depósito avisó a la Policía y fue la sección Drogas Ilegales la que realizó la inspección en el camión que venía de Salta. Si bien un perro entrenado detectó la presencia de estupefacientes, el control realizado por el personal policial no pudo encontrar la droga, pese a que se revisó toda la carga de bananas, indicaron las fuentes. De esa manera, el conductor del vehículo pudo partir.
No obstante, los uniformados tomaron los datos de los changarines que se encontraban en el depósito, lo que luego sirvió para que sean individualizados y se llevaran adelante los allanamientos cuando sí se encontró la cocaína en el camión que fue al Mercado Concentrador, tras el aviso del conductor.
Entonces, lo que también buscan determinar es si el dueño de los cajones de bananas no tenía nada que ver con el transporte de cocaína y si fue una movida individual del transportista luego de haber tenido contacto con narcos de la provincia norteña. Y si lo que buscaba el comerciante es que, al no poder vender los cajones de fruta en Mendoza, pudiese comercializarla en San Juan. O, por el contrario, si el dueño de la mercadería estaba al tanto del traslado de la cocaína.
El hallazgo de cocaína fue el segundo de mayor importancia en San Juan. El primero se dio el 15 de septiembre de 2023, cuando tres salteños fueron condenados por transportar 76 kilos de cocaína.