RELEVANTE

Tensión en el interior del Valle Grande por la protesta de familiares de Emir Barboza tras la liberación de cuatro imputados por el crimen

El populoso barrio fue epicentro esta siesta de reclamos de allegados al niño de 8 años que fue asesinado de un balazo en el lugar, en octubre pasado. Hoy, la Justicia decidió excarcelar a varios implicados y darle prisión domiciliaria a otros tres.
Archivo.
Archivo.
viernes 10 de abril de 2026

La siesta de este viernes en el interior del barrio Valle Grande, en Rivadavia, se encontró atravesada por la protesta de familiares y allegados a Emir Barboza, el niño de 8 años que falleció tras recibir un balazo en octubre del año pasado, en ese lugar y tras un enfrentamiento de dos grupos. El motivo de la protesta, que derivó en gomas quemadas y lanzamiento de elementos contundentes contra la Policía, se basó en la liberación esta jornada de parte de la Justicia de cuatro de los siete imputados en el caso, y la concesión de la prisión domiciliaria para los restantes tres.

Esta decisión de la jueza Mabel Moya, derivó en incidentes en el populoso barrio, donde tomó intervención personal policial e Infanteria para tratar de desactivar el conflicto, logrando dicho objetivo luego de las 17 horas. No hubo detenidos, ni heridos.

A su vez, la abuela de Emir, Mirta Alfaro, en declaraciones radiales, puntualizó que "parece que no hay Justicia en San Juan. A mi nieto lo mataron de un tiro, y los asesinos hoy están sueltos y en sus casas tranquilos".

Cabe destacar que, hoy la Justicia decidió liberar a días de que se extinguiera la prisión preventiva a Jonatan Carrizo, Gabriel Orostizaga, Alan Bazán y Cristian Guajardo recuperarán la libertad, aunque deberán cumplir con medidas coercitivas como presentaciones periódicas en comisaría, restricciones de acercamiento y la obligación de someterse al proceso judicial.

Por otro lado, Dante Carrizo, Ariel Hernán Carrizo y Gonzalo Santander continuarán bajo arresto domiciliario, con la condición de fijar residencia fuera del barrio Valle Grande. La decisión se apoyó principalmente en que los tres dieron positivo en el dermotest, la prueba que detecta restos de pólvora.

El fiscal Francisco Nicolía había solicitado la prórroga de la prisión preventiva por seis meses más (la misma se cumplía el 20 de este mes), en línea con el tiempo restante de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), argumentando como prueba clave los resultados del dermotest y otros elementos incorporados a la causa.

Al momento de fundamentar su decisión, la jueza Moya señaló que la Fiscalía no logró individualizar ni precisar los roles de cada uno de los imputados en el hecho. Según indicó, no se pudo determinar quién efectuó los disparos ni el grado de participación de cada acusado. En ese contexto, consideró que correspondía aplicar otras medidas para los siete imputados. Es pertinente recordar que, según consta en el expediente, algunos de estos imputados han intentado desligarse del hecho alegando inocencia o falta de participación en los disparos. Incluso, uno de ellos llegó a declarar que "salió corriendo por miedo" al ver que la situación se tornaba violenta.

Cabe mencionar que junto con ellos hubo un menor que también habría participado del violento enfrentamiento, aunque, justamente por su edad, su causa se tramita en el Segundo Juzgado Penal de Niñez, Adolescencia y Familia. Además de otra persona identificada como Rodríguez, quien se entregó días después del hecho a la justicia y brindó detalles reveladores. 

EL HECHO

El crimen de Emir Barboza ocurrió en la madrugada del martes 14 de octubre de 2025, en el barrio Valle Grande de Rawson, en medio de un violento enfrentamiento armado entre familias de la zona. Según la investigación, el conflicto se originó por una pelea entre menores y escaló rápidamente, involucrando a integrantes de los clanes Limolle, Carrizo y Barboza. En ese contexto, se produjo un intercambio de disparos entre vecinos. De acuerdo a los testimonios, desde una vivienda se efectuaron varios tiros hacia la calle y uno de los proyectiles impactó en el pecho del niño, que se encontraba en las inmediaciones.

Emir fue trasladado de urgencia a un hospital, pero falleció minutos después. La autopsia determinó que presentaba una herida de arma de fuego en el tórax, sin orificio de salida, ya que el proyectil quedó alojado en su cuerpo, provocándole la muerte de manera casi inmediata. Tras el hecho, se desplegó un amplio operativo policial con intervención de Criminalística y la UFI Delitos Especiales. Se realizaron allanamientos en distintas viviendas del barrio, donde se secuestraron vainas servidas, cartuchos de distintos calibres, proyectiles deformados, armas de fuego —entre ellas un revólver calibre 22—, teléfonos celulares y prendas de vestir que fueron incorporadas como prueba en la causa.