Ingeniería electoral
Además del SIPAD/Lemas, circula el análisis del sistema electoral de colectoras: sus características, ventajas y riesgos
En el laboratorio del oficialismo, trascendió que también está bajo estudio un sistema electoral que nunca se aplicó en la provincia, pero que sí se utilizó a nivel nacional: el de colectoras. Su principal característica es que permite que, por ejemplo, candidatos a intendente de distintos frentes o partidos adhieran a un mismo postulante a la Gobernación, por lo que terminan “colectando” votos “hacia arriba”. El competidor por el máximo cargo local sería el principal beneficiado, mientras que los contrincantes en los departamentos enfrentan el riesgo de la división ante un rival eventualmente unificado.
En enero han salido a la luz las ideas para empezar a debatir un nuevo Código Electoral, teniendo en cuenta una serie de factores. Primero, que este año es el previo a los comicios de 2027, por lo que tiene que quedar definido el mecanismo y las reglas de juego para que los sanjuaninos y los actores políticos vayan a las urnas. Segundo, el gobernador Marcelo Orrego planteó la eliminación del Sistema de Participación Abierta y Democrática (SIPAD), el cual es igual a Lemas, ideado por el uñaquismo, y presentó su propio Código, proyecto que perdió estado parlamentario, pero que, igual, se llevará adelante el debate.
Justamente, el diputado y presidente del bloquismo, Luis Rueda, blanqueó su postura de “mejorar” el SIPAD/Lemas con el fin de garantizar la participación de los partidos integrantes de la alianza orreguista. Pasa que el sistema es blanco de críticas, incluidas en el seno del oficialismo, por lo que se denomina factor de tributación. Esto es, que todos los votos de un candidato a intendente de un mismo frente se suman y van a parar al que salió primero, lo que le sirve para competir con los rivales de otra coalición. Aunque son pocos los casos, puede suceder que no gane el que más votos obtuvo individualmente, sino el que acumuló más dentro de una alianza.
El planteo de Rueda tuvo opiniones en contra de Actuar y de la UCR y también hay oposición dentro del orreguismo, aunque fuentes oficiales reconocen que el tema se puso sobre debate.
Entonces, ahí aparece el análisis del sistema de colectoras, el cual, según las fuentes, la idea se encuentra en la cúspide del orreguismo. Un ejemplo se dio en la elección presidencial de 2015, con impacto local. El entonces frente que conducía el senador Roberto Basualdo, Compromiso por San Juan, quien peleaba por la Gobernación, adhirió a la alianza nacional UNA, que llevó como candidatos a presidente a Sergio Massa y a José Manuel De la Sota en las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Finalmente, el primero ganó la interna y pasó a la general de ese año.
Pero, el entonces frente basualdista también llevó como postulante al sillón de la Casa Rosada al puntano Alberto Rodríguez Saá, de la alianza Compromiso Federal. Es decir, esta coalición nacional, al igual que UNA, autorizaron a espacios provinciales para que “colectaran” votos a su favor. Además, al exsenador y exlíder de la oposición utilizó esa herramienta para pescar votos de quienes se identificaran con esas figuras presidenciales.
El sistema de colectoras nació con el decreto reglamentario de la expresidenta Cristina Fernández para las PASO de 2011, pero otro decreto del expresidente Mauricio Macri las prohibió en 2019.
Ahora, lo que se evalúa sería su aplicación en el ámbito provincial para la categoría de gobernador. Si eso es así, la chance de armar listas colectoras vendría de los candidatos a intendente, que se acoplen a quien dispute el máximo cargo provincial. A diferencia del SIPAD/Lemas, los votos de los postulantes en las conducciones departamentales de una misma coalición no se suman entre sí.
Una dificultad para su instrumentación es la puesta en marcha, a nivel local, de la Boleta Única Papel, una apuesta del orreguismo. Dicha herramienta requiere de un tope de aspirantes a las Intendencias, ya que un número excesivo convertiría a la boleta en un documento de grandes dimensiones, difícil de utilizar para el electorado, explicaron las fuentes.
Si bien aún es una idea en ciernes, hay fuentes que se preguntan si, por un lado, un frente permitirá que una cantidad limitada de sus socios puedan presentar candidatos en los distintos departamentos. O, como fue a nivel nacional, autorizar a otras alianzas o partidos a adherir a la figura del gobernador. O ambas opciones.
En teoría (otra cosa es la práctica), ayuda al candidato a gobernador a cosechar votos de diferentes opciones electorales. De acuerdo a ciertas miradas, si el aspirante al máximo sillón provincial tiene un fuerte peso, también beneficiaría el efecto arrastre a los que disputan las jefaturas municipales.
Sin embargo, otras fuentes sostienen que, en realidad, genera una división hacia abajo, que puede capitalizar un rival que no sufra esa dispersión y que esté consolidado. ¿Puede abrirse el juego hacia las listas de concejales, para colectar a los intendentes? Se podría. Si bien era otra normativa, la ley de Lemas de 1995 y 1999 lo contemplaba. Pero, en este caso, complicaría el diseño de la Boleta Única Papel.