MEDIDA
El Gobierno aprobó el Plan Nacional de Alzheimer: qué cambia y a quiénes beneficia
El Ministerio de Salud de la Nación Argentina puso en marcha el Plan Nacional de Alzheimer y Trastornos Relacionados, una estrategia orientada a fortalecer la prevención, el diagnóstico temprano y la asistencia integral a las personas con deterioro cognitivo.
La iniciativa fue aprobada mediante la resolución 279/2026, firmada por el ministro Mario Lugones, y quedó bajo la coordinación de la Dirección Nacional de Abordaje Integral de Salud Mental.
De acuerdo con lo informado oficialmente, el programa busca mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus entornos familiares, al tiempo que promueve acciones de concientización y capacitación en todo el país. Las autoridades aclararon que su implementación no implicará nuevas erogaciones presupuestarias.
Alcance y población objetivo
El plan no se limita únicamente al Alzheimer, sino que también contempla otras patologías vinculadas al deterioro cognitivo, como el Deterioro Cognitivo Leve, la Demencia con Cuerpos de Lewy y la Demencia Frontotemporal.
El objetivo es ofrecer un enfoque integral que abarque desde la detección precoz hasta el acompañamiento permanente de pacientes y cuidadores.
Campañas, capacitación y prevención
Entre las principales acciones previstas se encuentran campañas de información pública para reconocer síntomas iniciales, reducir el estigma y promover hábitos de vida saludables asociados a la salud cerebral.
Asimismo, se desarrollarán instancias de formación destinadas tanto a profesionales de la salud como a cuidadores informales —familiares o allegados— con el fin de mejorar la calidad del cuidado y evitar intervenciones inadecuadas.
El plan también contempla la producción de materiales educativos accesibles y adaptados a distintas realidades regionales, con el propósito de garantizar una amplia cobertura territorial.
Investigación y datos epidemiológicos
Otro de los ejes centrales será el impulso a la investigación científica mediante acuerdos con instituciones especializadas, así como la elaboración de un diagnóstico nacional sobre la prevalencia e incidencia de estas enfermedades.
Contar con información actualizada permitirá diseñar políticas públicas más eficaces y realizar un seguimiento sostenido de la problemática.
Las autoridades sanitarias destacaron que el avance del envejecimiento poblacional convierte a las demencias en un desafío creciente para los sistemas de salud, por lo que consideraron prioritaria la implementación de una estrategia coordinada a nivel nacional.