Primicia de 0264 Noticias
Derogar el Sipad/Lemas; una movida política que deja abierto el juego a la definición del sistema electoral
La presentación del proyecto de ley del oficialismo para eliminar el mecanismo de votación llamado Sistema de Participación Abierta y Democrático (Sipad), el cual es igual a Lemas, tuvo un claro mensaje político: la postura del gobernador Marcelo Orrego de rechazo a dicha herramienta, a la que criticó duramente, al punto de que su derogación fue una promesa de campaña en 2023. Incluso, tal decisión es un “trofeo” a exhibir en su discurso anual en la apertura de sesiones ordinarias de abril en la Cámara de Diputados, con el fin de señalar que está en contra de un sistema que no es transparente y es “retrógrado”.
Ahora, la iniciativa sólo elimina el Capítulo I del Código Electoral actual (ley 2348 N), que contiene 16 artículos y es el núcleo del Sipad/Lemas, pero sus implicancias, efectos y hasta denominaciones están diseminadas en gran parte de la normativa, por lo que, para que los sanjuaninos puedan ir a las urnas, hay que retocar mucho más de la legislación.
Además, el proyecto no instala un sistema electoral ni incluye la Boleta Única Papel, esto último, uno de las apuestas del oficialismo. Llamativo, teniendo en cuenta que el orreguismo había presentado en 2024 su propio Código Electoral, el que eliminaba el Sipad/Lemas, instalaba una sola elección general e implementaba la Boleta Única de Papel, entre otros detalles. Sin embargo, esa iniciativa perdió estado parlamentario.
No obstante, podía volver a presentarlo, pero no lo hizo, sino que sólo eliminó el corazón del Sipad/Lemas que se sancionó en la gestión del exgobernador Sergio Uñac. Entonces, la definición del sistema electoral quedó absolutamente abierta y liberada a todo tipo de especulaciones y elucubraciones.
En el Gobierno no hubo voces entre las máximas autoridades que hablaran del proyecto ni de la jugada política. De esa manera, surge el interrogante: ¿el Ejecutivo enviará otra iniciativa para poner a consideración un mecanismo de votación y poner en práctica la Boleta Única Papel?
En principio, parecería que no. Por declaraciones que ha venido dando Orrego, todo indicaría que un nuevo Código Electoral surgiría del debate en la Legislatura. Sería una jugada poco usual, ya que los oficialismos suelen plantear su idea y defenderla, salvo que el objetivo sea otro.
En la Legislatura también hubo un proyecto del Partido Bloquista, similar al del orreguismo en cuanto a la derogación del Sipad/Lemas, una sola elección y la Boleta Única Papel, el que también perdió estado parlamentario. El diputado y presidente de dicha fuerza política, Luis Rueda, había blanqueado el hecho de sostener el actual mecanismo, aunque con mejoras.
Ante la consulta de 0264 Noticias, el conductor del bloquismo destacó que “veníamos diciendo que el SIPAD no nos pareció un mal sistema” y que “vamos a proponer un proyecto de Código Electoral en el que se amplie la participación”. Esa ampliación puede ser con el esquema igual a Lemas, aunque con retoques, como la limitación a tres candidatos, por ejemplo, a gobernador e intendentes y revisar el factor de tributación.
Eso, en realidad, es la esencia del Sipad/Lemas: un grupo variado de candidatos, por ejemplo, a intendentes de un mismo frente electoral que compite en un departamento, cuyos votos “tributan”, es decir, se suman y van a parar al que obtuvo más sufragios. Así, ese postulante que cosechó todas las adhesiones de su alianza puede ganarle a un rival que, individualmente, haya conquistado más respaldo electoral, pero que, en la sumatoria de su propia coalición, no le alcance para triunfar.
Es la crítica al mecanismo porque se produce una especie de voto indirecto. De esa manera, en 2023 hubo una exorbitante cantidad de postulantes a la Intendencia, dado que el objetivo fue pescar votos a través de distintas figuras y con pensamientos dispares. De ahí la limitación que había planteado Rueda.
El bloquismo (con sus cuatro diputados) puede presentar ese Sipad/Lemas mejorado y, en el marco de las especulaciones, el interbloque oficialista (de 12 miembros) puede oponerse porque se mantendría la esencia criticable del mecanismo. Pero, ¿y si recibe el apoyo de al menos el grueso de la bancada peronista, que fue la que sancionó el sistema en la gestión pasada? El orreguismo quedaría liberado de responsabilidad, achacable a los legisladores del partido que fundaron los hermanos Cantoni y al justicialismo.
Un Código Electoral así le convendría al bloquismo para asegurarse la participación de sus figuras para tratar de mantener sus bastiones de Iglesia y Zonda y poder jugar en otros departamentos. Sin que el orreguismo, con otro sistema electoral, imponga candidatos y el partido de la estrella quede relegado.
A su vez, al PJ no le vendría nada mal que se mantenga el Sipad/Lemas, ya que le ordena los resabios de internas existentes entre uñaquismo y giojismo y otras figuras que puedan aparecer, dado que pueden competir los que lo deseen y sostener una unidad.
Entonces, ¿le convendría al oficialismo que siguiera ese Código Electoral? Todo indica que el único motivo que lo beneficiaría es la chance de contener a La Libertad Avanza, que irrumpió en el escenario electoral provincial, al igual que en el contexto nacional, y se viene consolidando como una fuerza competitiva. De hecho, comparte, en cierta medida, electorado con el orreguismo, lo que puede llegar a producir otra división de votos, como sucedió en las legislativas del año pasado y en las legislativas y presidenciales de 2023.
Sin embargo, su referente, el diputado nacional José Peluc, se ha mostrado y sigue siendo reacio a una alianza. De hecho, una lectura lineal de la eliminación del Sipad/Lemas puede llevar a la conclusión de que el orreguismo también ya descartó una sociedad con los libertarios, dado que se impondría una sola elección general sin la posibilidad de tributar entre los distintos candidatos a cargos ejecutivos. Pero, como el oficialismo no planteó un mecanismo electoral, dio rienda suelta a la especulación.
Otra elucubración política. Si el bloquismo avanzase con un Sipad/Lemas mejorado y si se desatasen críticas que golpeen al orreguismo, el Ejecutivo o sus diputados podrían reflotar el Código Electoral presentado y que perdió estado parlamentario para evitar un eventual daño.
El otro proyecto de ley electoral es el que presentaron dos legisladores giojistas, el cual contempla una instancia de selección de candidatos a través de una primaria voluntaria para los ciudadanos y, luego, la elección de las autoridades, más el mantenimiento de la tradicional boleta sábana. No sería la iniciativa que acompañaría el orreguismo.
Después, circuló que estuvo bajo estudio el sistema de colectoras. En esencia, se produce cuando, por ejemplo, distintos candidatos a intendentes, incluso, de fuerzas políticas distintas, llevan a un mismo postulante a la Gobernación. De esa manera, todos ellos “colectan” a favor de quien pelea por el máximo cargo provincial, pero genera una fuerte dispersión de los votos del que compite por la Intendencia, perjudicando al que proviene del mismo espacio político.
Ahora, tanto el Sipad/Lemas mejorado como colectoras son de difícil implementación con una Boleta Única Papel. En definitiva, habrá especulaciones de todo tipo debido a lo abierto que ha quedado el juego, que se irá despejando cuando se vayan presentando y debatiendo los detalles finos de un nuevo Código Electoral.