GUERRA EN MEDIO ORIENTE
Trump instó a los diplomáticos iraníes a solicitar asilo y romper sus vínculos con el régimen de Teherán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó a los diplomáticos de Irán que se encuentran en el exterior a solicitar asilo y colaborar en la construcción de “un Irán nuevo y mejor”, en medio del conflicto que enfrenta a Washington y a Israel con la república islámica.
Durante una declaración en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que las fuerzas estadounidenses e israelíes continúan avanzando sobre objetivos iraníes. Según afirmó, “alrededor del 60% de los misiles de Irán ya fueron destruidos, al igual que el 64% de sus lanzadores”, mientras que la Marina estadounidense habría hundido 24 embarcaciones iraníes en los últimos tres días.
En ese contexto, Trump realizó por primera vez un llamado público a los diplomáticos iraníes en el extranjero para que se distancien del régimen. “También instamos a los diplomáticos iraníes en todo el mundo a solicitar asilo y ayudarnos a construir un Irán nuevo y mejor, con un enorme potencial”, expresó.
El presidente estadounidense describió al gobierno iraní como un régimen dispuesto a continuar combatiendo. “Son duros y quieren pelear”, afirmó, al tiempo que sostuvo que funcionarios de Teherán intentaron comunicarse con Washington para negociar, aunque señaló que actualmente no busca alcanzar un acuerdo.
En declaraciones previas, Trump también se dirigió a integrantes de las fuerzas de seguridad iraníes para que abandonen las armas. En ese mensaje ofreció inmunidad a quienes lo hagan y advirtió sobre consecuencias inmediatas para quienes continúen respaldando al régimen.
Las afirmaciones se producen en medio de la incertidumbre política tras la muerte del líder supremo iraní, Ali Khamenei, quien gobernó el país desde 1989. En ese marco, Trump aseguró que Estados Unidos debería participar en el proceso de designación de su sucesor y rechazó la posibilidad de que el cargo sea ocupado por su hijo, Mojtaba Khamenei.
El mandatario sostuvo que la prioridad de su administración es que el próximo liderazgo iraní no represente una amenaza para Estados Unidos ni para los países de Medio Oriente, y advirtió que una sucesión dominada por sectores de línea dura podría derivar en un nuevo conflicto armado en los próximos años.